miércoles, 29 de agosto de 2012

políticamente correcto


Políticamente correcto
Contrario a lo que muchos han llegado a creer, nunca he sido un alumno destacado; más bien navegue a lo largo de mi formación académica con la bandera del mínimo esfuerzo y la necesidad crónica de no hacer nada. Una sorpresa fue que a lo largo de 5 tortuosos años haya elevado mi promedio (no mucho en realidad) en la universidad, cursando la carrera de historia. Si bien durante todos mis años como escolapio la historia, geografía y español se me dieron bastante bien, nunca creí que fuese a durar más de 2 años en un sistema tan competitivo como el universitario.
Los resultados fueron los esperados, me dedique a vagar cuanto pude, a no ser del cuadro de honor, a no juntarme con los matados  (y por supuesto no serlo), a escribir pendejada y media, y tomar los apuntes necesarios para sacar avante mis estudios. Por supuesto leí y escuche algunas de las cátedras, pero más bien a lo largo de las clases quedo demostrado que nunca fui y nunca seré un estudiante por encima del promedio (aunque mi familia, mis amigos y mis profesores quieran creer lo contrario- cosas extrañas estas de la fe).
Esta entrada no es ni mucho menos para desbaratar el halo de gloria que supuestamente me creen algunos, no; esta entrada va a tratar sobre lo que realmente hacia en las clases en las que llegue a tomar parte, más bien poco participativo y poco receptivo a las ideas de otros (en especial de los tarados), me esforcé por dormir más bien en la mayoría de las clases y escribir cuando era necesario (e inclusive, escribir casi dormido). El resultado no podía ser más evidente que cuando se observaban mis calificaciones de fin de trimestre.
El 70% de la carrera en la UAM-I me la pase dormido, el  resto me la pase morboseando a algunas compañeras (ellas saben quien, solo que lo negaran rotundamente) y haciendo anotaciones. A este punto quería llegar, mis anotaciones no solo eran las necesarias, sino que además muchas de ellas tenían dibujos, signos, letras en otras fuentes y muchas, muchas palabras groseras.  Esta entrada recupera mis anotaciones en una libreta cuando tome una clase que aparentemente era muy nutritiva (intelectualmente) y que refleja el estilo chabacano con el que siempre actuare (baste saber que escribo esto mientras dejo a un lado por enésima vez las correcciones en la tesina).
Es necesario poner en contexto; ya que pocas o muy pocas veces salí de mi zona de confort en un salón de clases, esto es que me senté siempre al fondo y lo más alejado del profesor (a), o bien   en un extremo pegado a una pared o ventanal donde me pudiese dormir o quedarme observando la vida fuera de las aulas. Y muchas, tal vez demasiadas, veces me quedaba con los audífonos puestos, para seguir escuchando mi selección personal de música. Esta entrada va sobre la música que escuchaba a lo largo de las sesiones de estudio. La música fue de las pocas cosas que me ayudaron a soportar estar 6 o más horas en un pupitre de metal –supuestamente ergonómico- que destruía mis inquietudes creativas.
Pero basta de charla insulsa y vayamos con las reflexiones profundísimas que llegue a esgrimir en mis clases, en mis cientos de horas tiradas en un salón de clases rodeado por toda la fauna escolar, durante la exhibición de una película que pretendía hacernos creer que servía para hacer más interesante los cursos y que no nos claváramos tanto en la textura –histórica.
“uh por favor basta ya de esas cursiladas, queremos rock!”
“y tiene que hacer todo el # siempre?”
“interesante para ellos en realidad están llevando las ideas democráticas a medio oriente”
“celular hasta la madre, aquí solo le lloraría la familia y enviarían los restos en un huacal”
“cha pinches pueblos bicicleteros”
“te hubieras levantado a la pstita ca…”
“c’mon sigo esperando el rock man”
“Forte llorara con esa bandera?”
“buscar condecoraciones marines-usa”
“esa película es una suerte de Road movie?”
“chale y yo lo único que hago es chingarlos”
“dios bendiga mi falta de respeto”
“Puto Ang Lee que se preocupe mas por delinear sus personajes y no por llenar de momentos kodak la pinchi película”
“empezó un pinche bluesesito cortesía de los raconteurs que no le pide nada a los Zeppelin de plano”
“que buen momento para sonar la rola de los White stripes, aunque ya oyéndole bien, se oyen limitadones”
“ayer se le veían bien buenas las gomas a la pasante!”
“80 a 1 a que no saben que es el Semper fi”
“cha y si en lugar de contarlo, lo pasan”
“sabrán la significación del arco y el ataúd debajo de él?”
“Blues vens≥ little bird de stijl”
“cha, donde quedaron esas maquinas de matar que entrenaron en la escuela de las Américas y que ahora se llaman Zetas?”
“te entrenaron para matar, y ahora gimoteas como señorita”
“buena ambigüedad entre sus dos personalidades, en el interior sigue siendo un marine (comer, ejercitarse) pero la otra como actúa.. donde quedaron aquellos episodios psicóticos estilo Rambo?”
“no hubiera estado mejor reflejado si pasan la misma escena desde una perspectiva iraquí? Siempre observamos los enormes sacrificios gringos, pero nunca los de la otra cara, la de los derrotados, la de los…”
“chale eso de leer en voz off una carta, es un pinche lugar común sensibilero”
“Sister you know my name- rololon”
“entonces a quien entierran en Arlington?”
“jo y ahora ya lo retornan en clase turista”
“taking chance- ultimo viaje… bullshit”
“porque siguen mostrando el American way of life?”
“así o mas manoseado el final, jajajaj”
”Supongo que en EU pego bastante”
“orales por primera vez la actriz estaba más chafa que la original”
“queremos al cabo de Full metal jacket, ese si era un machote!”
“jumble, jumble, cha creo que hay algo mal en mi, mientras todos actúan como burrequitos y se chutan sin chistar la movie, yo oigo a los w. stripes!”
“me mintieron, no la dirigió Ang Lee, sino un pinche gordo que lleno de melcocha la pantalla”
“EL UNICO MOMENTO QUE ME CONMOVIO, FUE CUANDO ME SAQUE ESE MOCO SECO!”

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