Políticamente correcto
Contrario a lo que muchos
han llegado a creer, nunca he sido un alumno destacado; más bien navegue a lo
largo de mi formación académica con la bandera del mínimo esfuerzo y la
necesidad crónica de no hacer nada. Una sorpresa fue que a lo largo de 5
tortuosos años haya elevado mi promedio (no mucho en realidad) en la
universidad, cursando la carrera de historia. Si bien durante todos mis años
como escolapio la historia, geografía y español se me dieron bastante bien,
nunca creí que fuese a durar más de 2 años en un sistema tan competitivo como
el universitario.
Los resultados fueron los
esperados, me dedique a vagar cuanto pude, a no ser del cuadro de honor, a no juntarme
con los matados (y por supuesto no
serlo), a escribir pendejada y media, y tomar los apuntes necesarios para sacar
avante mis estudios. Por supuesto leí y escuche algunas de las cátedras, pero
más bien a lo largo de las clases quedo demostrado que nunca fui y nunca seré
un estudiante por encima del promedio (aunque mi familia, mis amigos y mis
profesores quieran creer lo contrario- cosas extrañas estas de la fe).
Esta entrada no es ni mucho
menos para desbaratar el halo de gloria que supuestamente me creen algunos, no;
esta entrada va a tratar sobre lo que realmente hacia en las clases en las que
llegue a tomar parte, más bien poco participativo y poco receptivo a las ideas
de otros (en especial de los tarados), me esforcé por dormir más bien en la
mayoría de las clases y escribir cuando era necesario (e inclusive, escribir
casi dormido). El resultado no podía ser más evidente que cuando se observaban
mis calificaciones de fin de trimestre.
El 70% de la carrera en la
UAM-I me la pase dormido, el resto me la
pase morboseando a algunas compañeras (ellas saben quien, solo que lo negaran
rotundamente) y haciendo anotaciones. A este punto quería llegar, mis
anotaciones no solo eran las necesarias, sino que además muchas de ellas tenían
dibujos, signos, letras en otras fuentes y muchas, muchas palabras
groseras. Esta entrada recupera mis
anotaciones en una libreta cuando tome una clase que aparentemente era muy
nutritiva (intelectualmente) y que refleja el estilo chabacano con el que
siempre actuare (baste saber que escribo esto mientras dejo a un lado por
enésima vez las correcciones en la tesina).
Es necesario poner en
contexto; ya que pocas o muy pocas veces salí de mi zona de confort en un salón
de clases, esto es que me senté siempre al fondo y lo más alejado del profesor
(a), o bien en un extremo pegado a una pared o ventanal
donde me pudiese dormir o quedarme observando la vida fuera de las aulas. Y
muchas, tal vez demasiadas, veces me quedaba con los audífonos puestos, para
seguir escuchando mi selección personal de música. Esta entrada va sobre la
música que escuchaba a lo largo de las sesiones de estudio. La música fue de
las pocas cosas que me ayudaron a soportar estar 6 o más horas en un pupitre de
metal –supuestamente ergonómico- que destruía mis inquietudes creativas.
Pero basta de charla insulsa
y vayamos con las reflexiones profundísimas que llegue a esgrimir en mis
clases, en mis cientos de horas tiradas en un salón de clases rodeado por toda
la fauna escolar, durante la exhibición de una película que pretendía hacernos
creer que servía para hacer más interesante los cursos y que no nos claváramos
tanto en la textura –histórica.
“uh por favor basta ya de
esas cursiladas, queremos rock!”
“y tiene que hacer todo el #
siempre?”
“interesante para ellos en
realidad están llevando las ideas democráticas a medio oriente”
“celular hasta la madre,
aquí solo le lloraría la familia y enviarían los restos en un huacal”
“cha pinches pueblos
bicicleteros”
“te hubieras levantado a la
pstita ca…”
“c’mon sigo esperando el
rock man”
“Forte llorara con esa
bandera?”
“buscar condecoraciones
marines-usa”
“esa película es una suerte
de Road movie?”
“chale y yo lo único que
hago es chingarlos”
“dios bendiga mi falta de
respeto”
“Puto Ang Lee que se
preocupe mas por delinear sus personajes y no por llenar de momentos kodak la
pinchi película”
“empezó un pinche bluesesito
cortesía de los raconteurs que no le pide nada a los Zeppelin de plano”
“que buen momento para sonar
la rola de los White stripes, aunque ya oyéndole bien, se oyen limitadones”
“ayer se le veían bien
buenas las gomas a la pasante!”
“80 a 1 a que no saben que
es el Semper fi”
“cha y si en lugar de
contarlo, lo pasan”
“sabrán la significación del
arco y el ataúd debajo de él?”
“Blues vens≥ little bird de stijl”
“cha, donde quedaron esas
maquinas de matar que entrenaron en la escuela de las Américas y que ahora se
llaman Zetas?”
“te entrenaron para matar, y
ahora gimoteas como señorita”
“buena ambigüedad entre sus
dos personalidades, en el interior sigue siendo un marine (comer, ejercitarse)
pero la otra como actúa.. donde quedaron aquellos episodios psicóticos estilo
Rambo?”
“no hubiera estado mejor
reflejado si pasan la misma escena desde una perspectiva iraquí? Siempre
observamos los enormes sacrificios gringos, pero nunca los de la otra cara, la
de los derrotados, la de los…”
“chale eso de leer en voz
off una carta, es un pinche lugar común sensibilero”
“Sister you know my name- rololon”
“entonces a quien entierran
en Arlington?”
“jo y ahora ya lo retornan
en clase turista”
“taking chance- ultimo viaje… bullshit”
“porque siguen mostrando el American way of life?”
“así o mas manoseado el
final, jajajaj”
”Supongo que en EU pego
bastante”
“orales por primera vez la
actriz estaba más chafa que la original”
“queremos al cabo de Full
metal jacket, ese si era un machote!”
“jumble, jumble, cha creo
que hay algo mal en mi, mientras todos actúan como burrequitos y se chutan sin
chistar la movie, yo oigo a los w. stripes!”
“me mintieron, no la dirigió
Ang Lee, sino un pinche gordo que lleno de melcocha la pantalla”
“EL UNICO MOMENTO QUE ME
CONMOVIO, FUE CUANDO ME SAQUE ESE MOCO SECO!”
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