La libreta del fin del mundo
Hace unos cuantos meses –para ser más preciso 8- compre un par de libretas en el marco de uno de los peores días de mi vida. Al margen de las decisiones equivocadas que he tomado, el par de adquisiciones se convirtieron en logros, donde plasmaría letras e ideas que de otra forma volverían al mundo del éter. No me imaginaba que llenarles sería tan complejo como delicado.
Sumándose a sus hermanas mayores (las notas desde la anforita), este conjunto de hojas (y páginas electrónicas) subsecuentes están impregnadas de cierto grado de dolor y temor hacía el futuro. Y si algo las distingue absolutamente de las experiencias previas, es que el alcohol ni siquiera fue su motor, porque se conjunto con la relación con una mujer que me enseño algunas cosas, aunque no las suficientes para que la cambiara por mi soledad. Su cariño poco está presente (de manera tangible), pero es síntoma inequívoco de que fue gracias a ella que no cogiese más de lo necesario mi adicción al whisky y la cerveza.
Hay intentos de poemas que nuevamente se pierden en los malos pasos, lo cierto es que son remedos de emular a Bukowsky y a Kerouac, pero que sin duda estoy lejano de cualquier punto de comparación, y hacen que esas pequeñas narraciones se pierdan en pésimas ideas y aún peores resultados. Ustedes disculparan, pero solo así puedo pensar.
Pues para no desperdiciar más verbos, adjetivos y enunciados torpes, daré comienzo a la serie de hojas que he escrito en un periodo de 7 meses y unos días. No les invitó una copa, porque ya ni siquiera puedo hacer eso.
***
*Palabras que sobran ante la adversidad, ante el desasosiego por un futuro que me he negado a asumir y por el cual he de pagar, irremediablemente las posteriores hojas estarán impregnadas de la misma carga de sentimientos. El tiempo- que cada vez parece más cruel y lleno de desastres, se encargara de situarme en la realidad.
*suicidarse por alguien debiese ser considerado como lo más imbécil del mundo, igual es idiota suicidarse, pero es mejor hacerlo por los problemas propios que por aquellos que derivan de la identificación con alguien más.
*tengo exceso de ideas, no necesariamente deben ser plasmadas, dado que muchas (o las más recurrentes) revelan ciertos pasajes de aquello que quiero creer esta mejor en la oscuridad que en el pleno conocimiento del resto de las personas.
*3 historias: la de una guapa adolescente atraída por la necesidad de afecto. La 2ª sobre un viejo que rememora sus encuentros homosexuales en la clandestinidad. La de una viuda, con pequeños accesos de lujuria.
*hacía donde va la historia de esa pequeña narración? Qué ha sido de su hija? Es acaso un mero relato de la injusticía para con las mujeres? Tenían un perro? Qué raza, qué color, nombre?
El desenlace apunta hacia su salvación, sin embargo, vale la pena hacerlo?
Otro es, si la reporta desaparecida y la hija esta en casa de los suegros (que no he decidido aun si tiene padres), la vieja (y me refiero a la madre de la esposa, porque de facto debe ser una vieja arpía) no intentará echar por tierra cualquier teoría de supuesto abandono?
Dónde podría estar la hija si no? Amigas? Un pariente que aun no aparece?
En caso de no encarcelarlo, qué pasará con una hija que no quiere?
*vestía botas a media pantorrilla de imitación de piel, su pelo era negro y corto apenas por encima de ambos hombros, la cadena de bisutería le caía desde la nalga derecha a la mitad del muslo, donde comenzaba a través de nuevo su ascenso. Usaba la falda a cuadros (escocesa con el largo idóneo para no parecer puta, pero tampoco una colegiala gótica), y entre el maquillaje copioso una hilera larga le surcaba de manera descendente la mitad del cachete evidenciando el calor y el recorrido del sudor.
Abrió un libro de pasta clara, piel o imitación muy buena de ella, las letras doradas estaban sumamente gastadas y algunas páginas comenzaban su lento andar hacia la coloración cian. Dentro del libro asomaba un pequeño pedazo de papel que simulaba ser una rosa negra marchita. El libro era “el castillo de Otranto” y la chica parecía atascada en una de las paginas medulares, sus pequeñas cuentas verdes, se quedaron fijas sobre una de las líneas detrás de los anteojos de marco negro. Un nuevo surco iba abriéndose paso desde uno de los costados de su frente, parecía tensa. Alzó la vista y contemplo a los que la acompañaban; 2 ancianos de rostro cansino y receloso, un vejo con pinta de estar borracho, una pareja de novios, de su lado opuesto un adulto que venía morboseando a los románticos, y por ultimo un tipo raro que cabeceaba intermitentemente cada que cerraba los ojos.
Dejo la inspección y volvió a centrar las pupilas en el libro, al tiempo que el metro cogía velocidad nuevamente, alejándose de la estación e internándose en el túnel que se hallaba varios metros debajo de la calle en medio de la noche calurosa.
*escribí otra historia y ella no apareció, ya no aparece más, como si se hubiese extinguido su rostro en mi memoria, evanesciéndose sobre una película gris. Junto con ella y con la otra, y las demás. Al fondo del universo, donde ni los agujeros negros han osado aparecer o crearse o nacer para morir bajo su propia mano, o lo que sea que acontece toda vez que hacen lo suyo.
*cada vez más profundo, inabarcable, sin una sola forma de evadirle. Sepultar todas las esperanzas. Sepultar mis esperanzas. Esto se va y yo con ello.
*al final lo indecible no es tan terrorífico. Temo, se debe temer más, a aquello que esta subyacente.
*el problema yace en que probablemente mañana este igual que antaño. Ojala que no, pero todo apunta a ello.
*me gustaba esa sensación de estar un momento en tal lado y al siguiente tratando de entender cuanto tiempo llevas en aquel sitio, luego quedarse un momento quieto para rememorar aquello que creía extrañar en casa, sin recordar realmente el cómo era la habitación en que crecí, o el perfume de las plantas en el jardín.
*en realidad me agradaba la falsa sensación de libertad, de todos esos límites impuestos, de la basura que consumía y me hacía sentir mejor que el resto. Sólo un instante para volver abajo, donde no importa lo que haya. No importa nada.
*huyes siempre, te escabulles cuando las cosas comienzan a agriarse, las dejas de lado tan pronto te toca recibir los golpes.
*recoger la mierda que desperdicias. En el fondo no hay más. Mañana finiquito eso. No más marihuana.
*yo no bebía solo, me abandonaron. La gente madura y sigue adelante. Me quede tercamente anclado en la ingravidez.
*evadir la realidad con drogas? Pero no es acaso lo que siempre hacemos? Tratar de disfrazar la realidad mediante cualquier cosa que por un instante nos obligue a meramente alejar nuestra mente de cualquier asunto. La televisión, la lectura, el sexo, las jodidas religiones, la comida, los viajes de cualquier índole que sirvan como disyuntores sobre lo que en realidad está con nosotros. Un pequeño lapso donde nos va dejando fuera del organismo.
*es probable que sean pequeños fragmentos de realidad, de aquellas situaciones que debieron ocurrir milenios atrás cuando la esperanza era plausible, cuando no existía sentencia alguna.
*he perdido la cuenta de las historias que llevan su nombre. Se han quedado flotando, en ese espectro de la soledad, de la desidia y la arrogancia.
*la voz quebrada, recitando poesía de la calle, pero no esa mierda rimada, o con alusiones a amor y violencia. Sino a la oscuridad y a la soledad de un parque habitado por alimañas y despojos de animales. Dejado de la vida.
*hace años por una mujer deje las letras. Ella me lo pidió? No, ni siquiera sabía; fue así en realidad, pero mi mente no compaginaba dos cosas tan importantes a la vez. Era o dejar de leer o abandonarla. Deje ambas. Para que cada que pensara en ella, los recuerdos fueran el doble de desgraciados.
*la bola crece y muta, en realidad ya no es una bola o siquiera una representación geométrica ni lineal, sino que se ha transformado, alentada sin duda por su acelerado crecimiento, en un mosaico complejo, donde cada pieza se antecede a otra; es igualmente una entramada red de falseamientos y omisiones, codeándose con la desvergonzada y cínica actitud del que ha tirado la cuerda para que así sea. Algunas tienen vida propia y ofrendan la misma en pos de mantener la trama general.
*todas esas letras, inclusive las que muchos conocían, fungían irremediablemente como una carta de despedida.
*en algún momento aparecería? No lo sé, se haya muy soterrada, imposible de precisar la dimensión tan profunda en que se encontrase.
*de querer escribir cosas forzándolas, tratando de que tengan un sentido que en el fondo no quise darle, en realidad quería que flotara, que fuese lo suficientemente relajado para que el aire lo arrastrase, lo tornase en un pequeño cumulo de vapor, incesablemente frágil y poderoso para desencadenar el resto. No lo es. Es complejamente innecesario, ahuecado y falaz por fuera. Con destellos de un temor tan inabarcable como lo puede ser estar vivo. En sí, no intente crear poesía nuevamente, sino que intente darle un sentido a la historia que quería contar.
*es probable que sus hermanas gemelas albergaran ideas más lúcidas, frases que llevan una historia diferente, donde la vida resume alegría, con cada gozoso instante que arranca los gritos que sofoca el ardor, el clamor por salir, por terminar todo. Por seguir hacia adelante.
*he hecho todo lo que está a mi alcance por no ser feliz. Para no tener un momento de paz. Por abarcar el sufrimiento destinándolo a un solo momento. A las explosiones que tarde o temprano lo consumirán todo. Lo arrasaran y me podre dar por satisfecho.
*qué estoy haciendo? Dando los pasos indicados para terminar con todo. Los 3 puntos que ya había señalado hace años para que se cerrara. Es probable que solo de esa manera la situación sea acorde al estado de ánimo. No tiene un fin aleatorio o abierto.
*Son palabras que no puedo abrir. Que deben permanecer atrás del telón. Donde el público ni siquiera las otee.
*tan falto de relieve, igual que la vida que estas llevando.
*te acuerdas de aquella primera vez que bebiste cerca de ella? Esa sensación de derrota y cansancio que te hizo tirarte? Te acuerdas que volvías una y otra y otra vez para ver si la volvías a ver? Te acuerdas del dolor primigenio por no volverla a verla por ahí?
*gran momento para un flashazo así.
*ella no aparecería hasta mucho después. Para verte hacer un nuevo ridículo, para verte ser aquel bufón que eres hoy, y luego? Fueron años, demasiados, como para ser algo que fuese bueno. Para qué buscarle ahora? Qué sentido tendría para aparecer para justificar mi cobardía eterna? Cuando no hay nada detrás propio. Solo vacío y silencio vergonzoso. Toda tu historia es falsa, ella lo sabría y se convertiría en el viejo olvido. Me gustaría pensar en el futuro, pero no hay nada allí.
A Teresa.
*Teresa se erigió como el obelisco de su miedo absoluto a seguir adelante; su pelo negro, su nariz de bola, sus dientes imperfectamente perfectos y sus pequeños hoyuelos le remitían a su constante recordatorio sobre la forma tan pusilánime en que había actuado. Otras existían tras Teresa, pero ninguna que tuviese el impacto tan hondo que le causaría su existir, tenía que hacer algo, que tranquilizase el fenómeno que le destrozaba por dentro.
*tal vez debiese escribir una serie de cartas cuyo destinatario fuese Teresa. Terminar todo lo que hay en mi con su recuerdo.
*en medio de la contradicción
con sentidos abaratados, ideas volcánicas que nacen,
y expulsan la supuración de los momentos previos,
abrazantes cuerpos de latidos sincopados,
larga lucha en la vida,
con lances de muerte,
de crepuscular vida.
Sin opciones de fallar
ante la voracidad y la duda.
*es solo un juego, un juego y nada más. No puedes permitir que te consuma. Que lo consuma todo, que lo arrase como las mentiras, como la envidia, el odio, la estrechez, la droga, el maldito whisky. Que pase lo mismo que con todo lo demás.
*sabes lo que son las contradicciones humanas? O el dualismo?
-no
-pues son aquellas acciones, situaciones, pensamientos e interpretaciones que suelen ir en contracorriente de lo que generalmente se cree que somos. Ejemplos? Por ejemplo, comprar un coche ultra seguro y manejarlo bajo el influjo de drogas y alcohol. Tener una predilección por cierta música que no aporta nada a la razón, siendo que eres alguien que se gana la vida usando la lógica. Reír demasiado siendo tan desgraciado. Ser tan inteligente y tomar las decisiones más estúpidas.
*cuando eres tan inteligente, cualquier sombra de estupidez en las decisiones se magnifica a niveles insospechados.
*Carmelo Gonzales se llamaba, todos lo querían, o al menos esa era la impresión que todos tenían. Era jornalero convertido en bajador. Se decantaba por no matar, pero era imposible no realizarlo.
*seriamos degradación pura, consumiéndonos, agotando cualquier resquicio de paz, ambos buscamos una ligera excusa para abandonar.
*eres una mentira. Para todos, para ellas, para ti mismo. Debo agradecerle algo a Nelly. Gracias a ella Teresa descansa. Sin embargo, el fin viene de su mano. Para bien o para mal, todo apunta a un clímax que aceleraría el camino. Me resta ser el bufón, con las ideas rotas, sin futuro alguno viable.
*Pero Carmelo no era lo que todos imaginaban, generalmente risueño y lleno de frases optimistas, por las noches se transformaba en aquella figura patética que tanto gustaba exaltar por medio de sus canciones. Apareció en su departamento con una bolsa de piel repleta de vino tinto corriente, semi desnudo y con apenas su guitarra sujeta con la mano contraria. Tambaleaba por toda la sala, hasta que encontraba un asiento libre lo suficientemente cómodo para que comenzara a imaginar figuras llenas de defectos por encima de las virtudes.
* Nelly, en algún momento se sabrá todo.
Laura probablemente nos parezcamos en los propósitos, pero no en las formas de llevarles a cabo.
La derrota es el único modo de seguir siendo algo.
*los seres humanos estamos llenos de contradicciones, todos, en mayor o menor medida, pero están ahí acechantes para emerger y proveer interés a la vida.
*traspase un punto que no debía intentar siquiera comprender, en el fondo creo que solo sentí lastima por mí, no por ella; porque al final quien es ella? Un cumulo de bits y una voz. Cierto que hay una mujer que siente, pero en todo momento esto ha sido un juego para ella y yo lo rompí esta noche. Es probable que mañana reincida y pasado y así subsecuentemente, pero en este punto o sitio en los días. Pongo el precedente. Hoy pregunte para volverla real.
*un latido más, mostrando un instante más, que sea tan fuerte como misma chispa creadora. Una eternidad, contenida en la respiración, las acciones, la verdad.
*tanto tiempo que aparecen esos mensajes gracias a ese grito desolador de soledad es que he visto la realidad inmersa en lo que sucede.
*No lo intentaba del todo, el hombre sabía que olvidar era un proceso complicado y que existían problemas que él no podría controlar. Esperaría pacientemente a que lo pretendido sucediese de manera natural, o por lo menos de manera menos brutal.
*En que nuevamente hay letras que no se pueden plasmar durante un tiempo. El cual pareciese que de repente es irrelevante e inmóvil; sin embargo, avanza con la determinación de poseerse así mismo. No hay algo tan certero como su propio andar. Irrefrenable e inmisericorde.
*podría comenzar a separar estos asuntos a partir de la irrupción de ella, pero carezco de toda información apropiada para soterrar su nombre bajo un acrónimo pertinente. Esperando que el alcohol y el fracaso la borren como al resto de ellas.
*habían corrido varios meses desde su último trago. Ya no temblaba como hiciera los primeros días, pero seguía anhelando su cerebro que el sutil vapor de la intoxicación apareciere. Creía -o al menos así lo había interpretado- que todo se solucionaría dejando de tomar; sin embargo, los rasgos de su personalidad habían permanecido meramente ocultos tras la careta que le otorgaba el alcohol. Lo que en un inicio habían sido excelentes resultados para evitar que ella solicitase el divorcio, con el paso de los años se había vuelto una pesadilla emocional, con él oculto tras una cárcel de seguridad. Ahora era él enserio y ella de cualquier forma lo había abandonado, exigiendo la compensación por todos esos años tirados, por el sacrificio de su belleza y la lontananza del cuerpo. Tal vez Ramiro no lo sabía, pero se pudo haber evitado todo el dolor magnificado por la sobriedad si hubiese sido el mismo que antaño. Se sentó frente a la máquina de escribir. El pequeño espacio que quedaba detrás de una y otra pila de libros y periódicos viejos donde salían alguna reseña que él hubiera entregado. Nadie entendía porque con las herramientas modernas, seguía usando la antigua Olivetti, beige despostillada aquí y allá, así como reparada más de 3 ocasiones por aquello del rollo. Habían sido años muy diferentes aquellos con Josefina a su lado. Parecía que los mismos recuerdos le traicionaban al tiempo. No recordaba –en su recuento acerca de los momentos “felices”- la ocasión en que su mujer ahogada en alcohol, le había prendido fuego al colchón matrimonial usando el líquido de zippo que se guardaba como regalo del alma. O la vez que todo se había salido de control y había terminado la velada perfecta con él recibiendo 22 puntos en palma y anverso del brazo por el vaso que ella había lanzado tras haber comenzado un mísero juego de scrabble. 2 vasos de vino tinto luego, ella le arrojo el jaibolero, que a duras penas conseguiría esquivar, hasta que la enjuta mujer cogiera el vaso de tréboles y le propiciará una hemorragia tan fuerte que el juego quedo inservible. La conoció en la facultad de economía. Él daba aquella clase aburrida sobre alguna idiotez social en la política nacional, ella era la mente más ágil, 19 años y poseedora de beca completa. Vivía en una de las pequeñas habitaciones aledañas a metro Copilco. Allí, en un cuarto donde cabía apenas una cama individual, un escritorio, una cómoda diminuta y un closet sin puertas, se habían entregados a la lujuria. Él venía de una separación dura. Se había refugiado en la enseñanza y ello propiciaba sexo gratuito con alumnas que se dejaban embobar por su constante rechazo al sistema. No obstante, estaba ahí, desnudo del torso y con la verga apenas asomando por la abertura del pantalón de mezclilla negro. El tiempo les obligo a cambiar el sitio de encuentros a moteles y salones vacíos de la misma facultad. Hasta que 3 años después ella se graduaba y él en premio le daba acceso a su departamento.
-nuestro departamento, diría días después cuando ella mudaba todo aquello que la pequeña habitación había contenido de su persona.
Los primeros años fueron difíciles, ya que ella lo tachaba de infiel, mientras que Ramiro únicamente callaba. No lo era, no la engañaba, de hecho, la quería más de lo que con hechos o palabras podía expresar, sin embargo, la sombra de la bebida lo apartaba de ella, del trabajo y de los escritos que entregaba al periódico. La novela que había pensado escribir antes de los 35 eran un montón de notas sobre el comportamiento humano, que acumulaban polvo en uno de los rincones del cuarto que usaba para escribir. Rodeadas –las notas- de ideas, botellas, envoltorios y cuanta mugre fuese posible alguien de olvidar –y tener presente por años, mientras otras cosas adquirían mayor predominancia.
Así pasaron los años, ella le ponía el cuerno con un compañero de oficina y Ramiro volteaba hacia el alcohol.
Hasta que sucedió la noche del scrabble. Ella quería una excusa para irse, y él una para dejarla de amar. 2 semanas ahogadas, sin conocimiento del día o la hora, o si siquiera había comido o cuando. Lo saco del sopor una insistente vecina que lo había visto rondando la ventana que daba al vacío del piso 12. Nada ocurriría, y él recomenzó todo, con la dificultad que existe cuando esa es la única oportunidad para volver a la superficie.
Volvería a verla, a su mujer, un par de veces, siempre acompañada de su pareja, una pareja tan lozana, tan alegre; él aparecía como un ente sobrenatural, calculador como puede ser alguien que no sufría por existir. Siempre impecablemente trajeado. Se alegraba por ella, porque la quería, porque la amaba y porque gracias a su salida, había conseguido la fuerza suficiente para caer tan bajo que la novela había sido escrita con las entrañas y el dolor. Y porque al mismo tiempo carecía de su presencia en ella, era solo un manual de dolor y desesperación sobre la condición humana. Sobre su propio dolor y condenación, donde ella no tenía participación directa.
SR abril 2015
*no sé quién es? No conozco sus gustos? No sé dónde vive.
*ser o poseer un cerebro más privilegiado que el resto y al mismo tiempo ser un idiota de tiempo completo.
*han ocurrido peores cosas que lo que pasa hoy en día?
*cuando parece que todo irá en una sola dirección, todo se trastoca. Así había ocurrido antes, así sucede ahora.
*----Unamuno-----
Para Wallace hay 6 participantes en una conversación.
Thomas (1) que es el verdadero –real-
Thomas (2) que es quien cree ser –el ideal- para Thomas, muy parecido al verdadero Thomas.
Thomas (3) quien juan cree que es Thomas –el ideal de Thomas para Juan-
*no es lo mismo querer no ser, que no querer ser.
*No creer que hay dios –duda negativa
creer que no hay dios –afirmación positiva
no creer que no hay dios- afirmación negativa
creer que hay dios –positiva
*a un hombre de verdad- personaje- se le descubre, se le crea en un momento, en una frase, en un grito.
=quien es el que cada cual quiere ser.
=quien es el que cada uno de ellos quiere no ser.
*la gente huye de aquello que los conmueve. ----- por ende, leen cosas que les hagan olvidarse de pensar.
-----
*su única experiencia había sido con una puta, duró la exorbitante cantidad de 3 minutos dentro de ella antes de venirse en el condón de ultra resistencia mezclado con lidocaína. El chiste le había costado $3000 ya que la puta lo robó.
Lo había conocido un par de años atrás. Su nombre era Gustavo, no le gustaban las personas y tenía un sentido del humor muy característico. Congeniamos por nuestro apasionamiento hacia la música de Noruega y Suecia de principios de los 90s. Vestíamos de negro y usábamos una barba desigualmente desalineada. Esto tenia relevancia porque ambos parecíamos un par de monjes enclaustrados. El tipo trabaja incansablemente en la edición de videos para comerciales y por ello ganaba lo suficiente para comprar mierdas que nos acercaban a un par de estrafalarios. Bebíamos cosas extrañas y la limpieza la encargábamos a una señora que nos alucinaba por extraños. Con todo, éramos diferentes, él quería abrirse al mundo, pero tenía tantas manías, fobias y alergias que para el mundo era extraño. Como si no perteneciera a la realidad, ajeno como un sitio inconcluso, cual si el poder superior que nos regia a todos, lo hubiese aventado al universo antes de finiquitar la obra. Sin un plan alterno para tanta extrañeza.
Lo de las bebidas rara vez funcionaba, porque en lugar de ponernos alegres y habladores, nos hacía refugiarnos en nuestros demonios y calabozos internos. El suyo, la marginación que se había impuesto debido a no poderse integrar, para no sufrir más. Con todo, era una buena persona, salvo cuando bebía. Entonces se transformaba en alguien irracionalmente divertido –para mí. Aventaba objetos, sillas y flemas. Esto último por demás curioso, dado que su padre le recriminaba siempre por ser un mariquita raro. Por medio de los escupitajos sacaba su lado salvajemente primitivo.
Y terminaba por escupir una inmensa flema que aterrizaba o bien a par de centímetros de mis tenis o en ocasiones muy cerca de sus pantalones, por no decir que en sus pantalones.
No hablaba con su familia, salvo aquella vez que tras mucha absenta preparada, y en pleno ataque de euforia, marcó el teléfono de su padre. Lo insulto y le deseo la pronta y solitaria muerte. La cruda nos tumbó 3 días en cama.
*que significaba su vida? Si su voluntad no le pertenecia, si sus acciones estaban determinadas por otros?
*dios, dónde está dios? Nunca pensé en él.
*la baronesa con el colmillo del mastodonte.
*hasta qué punto es real su grito de auxilio? Al revisar su pasado inmediato no pareciese que afronte problemas, y por el contrario parece feliz, o satisfecha con su vida, pero sin embargo, siempre podemos obviar todo aquello que no queremos mostrar.
y en todo caso que papel juego en todo ello? Soy solamente un escuincle queriendo salir del paso, divertirme. Qué hay en esa historia? Es real, es ficticia, es una trampa? Soy paranoico.
Existiría esa conversación si yo no hubiese comenzado a abrirme?
*me quedan 200 para el resto del mes. Creen que mi chica me quiera pagar por sexo?
*creo que si hay un momento para cortar ciertos puntos y acordar los lineamientos es ahorita. No voy a ser el monito amaestrado que haga el toque del tambor cuando se lo requieran. Mucho menos voy a ser un mero adorno decorativo. Algunos tardan mucho en quitarse el manto de cordero o la venda de los ojos. No puedo ser igual. No puedo ceder, así como así y volverme un jodido títere de otra persona por el mero confort de ceder un poco.
*Decisiones. Decisiones de soledad.
*y con esta falta de empatía, tal vez demuestre mi decisión absoluta del porque valía más seguir solo.
*el abuelo se acercó a la joven para preguntarle con voz apagada: puedo ver tu conejo?
acto seguido comenzó un elaborada y pormenorizada narración de su juventud en alguna región remota. La chica ríe, más por compromiso y tratando de parecer cortes. En realidad, quisiera sumergirse en la noche cerebral de la inconciencia. Ha dormido mal.
El hombre septuagenario lanza de vez en vez miradas furtivas al no muy generoso escote de la universitaria.
El relato que hace, sigue los vericuetos de un soliloquio de vivencias, donde mezcla lo picante con pequeños pasajes de cierta melancolía. Ello no impide que la mirada y la voz del anciano suba un par de tonos, en franca alegría por tener un auditorio cautivo para todas esas historias que se arremolinan, en las nébulas de la enfermedad que cada tanto lo van venciendo. Pero no de hoy, hoy la lucidez le permite elaborar una historia llena de recuerdos.
Hasta que de manera sorpresiva se levanta de la butaca que ha ocupado en los últimos 10 minutos, y le da una última mirada a la joven que no atina a comprender el motivo. La mañana no rompe del todo el cielo encapotado, amenaza con desbordarse ante la ciudad gris.
nota: detalles de donde van
trayecto
reloj de bolsillo
jornada
detalle de chica
pequeño corral
viejo afable
*caballo Carlos IV
el convento de San Francisco
Catedral
inquisición
alameda
*temo la mierda de persona en la que me voy convirtiendo. O tal vez solo estoy reflejando mi verdadero rostro? Alguna vez fui una buena persona?
*Y la negrura? Y el dolor? Y la sensación de abismos inabarcables? Qué hay en ese punto?
* “ir tirando” es la conjunción de las palabras para decir: me levanto y veo esto, me levanto al día siguiente y veo las baldosas. Me levanto el que sigue y veo los mechones de mugre, polvo y cochambre que cuelgan del techo. Me levanto el que prosigue y me dan ganas de estar muerto. De no querer ya nada del condenado universo.
*cuando los demás piensan en el universo, ven hacia adelante, a lo que sigue y lo que deben hacer. Yo volteo al suelo y únicamente espero que algo suceda. El fin de todo. Así, sin avisos o miles de dramas. Tan inmediato como la duración humana para el cosmos.
*quien iba a decirlo, una mujer me saco del alcohol. El mismo al que caí por culpa de otras. Pero no puede cantar victoria, nadie debiese.
*solo 3 veces había dormido de aquella manera. Abrazado a la quietud del silencio y la escaza luz que se filtraba de los fardos blancos. El pasto estaba húmedo. Lo regaban justo a la media noche para evitar que los indeseables hicieran justo lo que él estaba haciendo.
Tenía el instinto y el oído aguzado. No hacía falta decir que su descanso era una mera quimera. A la distancia un par de policías hace el rondín de…deben ser las 3 o cerca de las 4. Los rezagados que abandonan los antros en medio de la lóbrega noche, se esmeran en conseguir transporte. Una rebaja, un convencimiento para que los acerquen a sus entornos de muerte. Cruje de vez en vez una rama cercana, más que temor a otros humanos, el miedo es a los roedores. Alguna vez a un chico de esos que duermen cerca de la ciudadela le mordió la nariz un condenado bicho. Le llaman Raúl “una fosa”.
Trata inútilmente de soñar. No puede entrar en sueño profundo pese a que cuando cogió su camiseta y la envolvió en la bolsa para formar la almohada se estaba cayendo de sueño. La bufanda de rombos no evita que el vaho se escape y se observe aun en la oscuridad. Hay trazas de una neblina, como si fuera post lluvia; aun siente el frio en los huesos, en el condenado pliegue que no encuentra acomodo en la tierra y pastos aun húmedos. Piensa que faltan 3 horas o menos para que abran el metro, se funda con los malnacidos que un domingo van destino a la mierda, cargando la desgracia en sus mochilas o maletines desgastados, con el hastió por la vida reflejado en el rostro y con apenas unos centavos en la bolsa vacía, sin otra emoción que el hartazgo y la repetición de la habitual espera del desenlace.
Y tal vez logrará regresar a casa, a dormir, ver irrealidades que nos ofrecen y seguir pugnando por vivir otro año.
No ganaba mucho, de hecho podría ganar más si volvía a interpretar todas esas canciones populares que una y otra vez le habían permitido salir del embrollo del hambre. Pero eso eran las menos, casi siempre terminaba con 20 o 30 monedas. A veces valía la pena, casi nunca era lo común.
Pero era así, pequeños fragmentos llenos de rencor y dolor con su voz ronca y la guitarra conectada al amplificador. Luego algunos que arrojaban odio y finalmente las historias de desamor que no eran de hombre y mujer, sino de la vida y la muerte, tratando de no sobreponerse una sobre la otra.
*3 gotas nocturnas,
la hemoglobina
ensucia el piso.
concreto y lodo,
la luz
de una farola
alumbra el espacio
adyacente a los traspiés.
con alcohol,
ratas,
navajas.
el amor que huye,
las luces titilando;
pequeñas ráfagas
de viento
velado pese al
tiempo.
la lluvia arrecia en el norte
lava el piso
de gris memoria.
alguien ha gritado
sus lamentos,
sus agudas
líneas que no van a
ninguna parte. Trato en vano de darle coherencia en base a una narración ajena, sin pies o alma que permitan su propio peso. Qué puedo hacer si su peso ha desaparecido? Si con cada grito en la oscuridad su rostro deja de tener forma. La vida fluctúa entre verdades y la mentira.
Quiero desear la verdad. No existe. Solo es una ramera inalcanzable, vestida de joyas y lentejuelas. De carmín y perfume barato.
Labial que se embarra
en todo el rostro.
Qué es lo que puede esperarse, si la existencia se queda
fija en la retina.
*quería escribir como mis héroes: Kerouac, Bukowski, Fante y Carver. Pero no tenía su vida, no tenía la fuerza en las tripas para ver fuera de mi monolítica existencia de 4 paredes, de un techo cloroformeante de la suciedad del mundo.
De motas sexuales y manchas existenciales. Sólo podía imaginar y beber. Terminar con mi salud en espera de un puñado de letras.
Y había historias que se iban conforme abría la bragueta, cada mililitro borrando letras, palabras, oraciones completas perdidas en la ondulación del líquido dentro de la taza. Pero no me sentía mal, al contrario, pensaba en lo jodidamente afortunado que era, porque podía dejar intactas aquellas mierdas oníricas. Arrojarles al wáter mientras otras, incluso, nadaban en estiércol figurado para seguir siendo alguien.
Es muy posible que el secreto para lograr la felicidad hubiese acabado en una descarga llena de amoniaco y deshechos nutrimentales.
*quisiera poder dormir,
quisiera descansar,
tal vez no volver, terminar.
Y aquí sigo rellenando hojas amarillas,
con la misma pesadilla.
esperando que selle.
Hay algo que me permite dormir por las noches.
De la 1 a las 9 am,
no existo para nadie.
Soy yo y mis adicciones.
Me encierro en mis problemas,
y reinicio la mierda para el día siguiente.
Temo el día que todo colapse.
Y no vuelva a tener ese condenado poder.
De repente suelto pequeños fragmentos de la realidad,
pero ya nadie los entiende.
Soy tan distinto a él,
que parece una sombra.
*qué tan cierto es algo cómo eso?
cuánta falsa afirmación hay en ello?
*ella sale de blanco
la iglesia es de piedra
cantera rosa,
las gárgolas
escupen agua y meados.
una boda,
el cielo se cae y
yo bebo en una banca
el vino rancio.
el sudor interno.
escupo al suelo
un pedazo de diente.
sangre como siempre
presente y futuro,
sin apenas reír.
mide poco.
le sabía bien el coño,
nunca le golpee.
debí. Su fin era
destrozarme.
es julio. Llueve, nadie
ríe. Algunas
aves explotaran,
dejando sus tripas a merced de las ratas, gatos,
perros. Algún
otro. Todos
invitados al banquete.
sangre y descomposición,
salen los dos.
blanco y negro.
el presidente se agota,
cae en el pozo.
mi alma es un pozo.
ella abrió el pozo.
aviento arroz,
quisiera comerlo
a puños; implosionar
como harán las
palomas; cubrir
el césped y esta
banca con mis intestinos.
La mierda y el resto,
escurriendo para nutrir
el suelo. Acabar
con ese sentimiento.
*en el fondo aparece como todo lo que soy. Un jodido deshecho.
*un segundo atrás, el universo podría colapsar, con retroceder un segundo, desajustar el imposible avance. Un minuto más avante. Tan sigiloso como demoledor.
*los pájaros sueñan? Al parecer gatos, perros y algunos otros animales lo hacen, por lo que no sería descabellado imaginar un escenario donde las aves soñasen.
y en caso de hacerlo, con qué lo harían? Mundos infinitos de naturaleza, comida y sexo? O simple repetición de su vida diaria?
*pesos. Olores,
inmensidad desafiante.
El coloso parece lento,
atrapado en su infinidad.
Viento.
Ruidos y formas,
que sobrepasan la
imaginación.
No hay más
que oscilaciones
y la víspera de
quedar reducido a nada.
Un fragmento universal.
El cuerpo rompiéndose
en dislocadas partes.
Con el líquido brotando,
incoloro, inodoro,
nauseabundamente.
Un viaje final
hacia cualquier sima.
En millones de pesadillas
colectivas.
Al final todo desaparece.
*en que piensan las hormigas antes de exhalar su última respiración?
*trabajar, comer, defender.
Atacar.
Trabajar, comer, defender.
Atacar.
Trabajar, comer, defender,
atacar.
Tan simple,
tan común,
una vida
sin jamás parar.
Ni para ver
la muerte detrás.
El sonido final.
*Debiese sentir alegría porque fui de aquellos que lograron acabar, pero al tiempo sé que sería completamente ridículo por la forma y el proceso que ahora enfrento.
*quería escribir
poemas de amor,
mientras tomaba
un camión viejo,
parecía el mismo
siempre,
6:40 am
rodeado de
estudiantes,
obreros.
Tipos de mal genio,
desabridos,
odiando al universo,
mujeres bellas,
leoninas.
De melena ópalo.
De sangre en conserva.
Medias raídas,
sueños,
ideas, devociones
supraterrenales que
bastaban para
huir.
*El descenso viene bien,
con altibajos en su totalidad.
Así en los de piel falsa.
Ruidos gástricos.
Olor a gas
alimentando las entrañas del viejo.
Coman, color naranja,
salpicada de polvo y miseria.
Sin futuro. Avanzó.
la vida que
pese a la derrota
con tanta mierda
como sea posible aguantar.
Sin destino,
más allá de la
parada siguiente.
Al estar rodeado
de viejos
mecos, sin oportunidad.
*28 años
una fiesta sorpresa,
le aguardaba
velas,
alcohol,
familia,
amigos
y pretendientes para ti,
yo seguía desgarrado;
esperando que
el sol se tornara rojo
sangre.
que los muertos volvieran,
que mis palabras
huecas
alcanzaran tu cuerpo,
tus senos,
la sonrisa blanca.
los pies gruesos
de venas marcadas,
a futura diabetes
o varices
que juntas acabaran
contigo.
cumples 28,
lo celebrare con
whisky.
o alguna mierda
barata y directa.
sin escala alguna
que borre tus
gemidos de la
memoria.
falsos como la nochebuena,
como un puro cubano,
una galleta salada,
o tus nalgas
gloriosas
cabalgándome.
a tus 28 veranos
les dedico los
siguientes grados
alcohólicos.
a tu futuro.
los del día siguiente.
*Gracias Teresa por permitirme converger en un segundo del universo junto a ti. Extrañaré tu sonrisa sincera hacia mí.
*creo que a las formas que más temo para morir, es a la enfermedad larga y al sufrimiento por un dolor jodido. Para mí la mejor muerte será aquella que llegase un día, al agacharme a recoger algo y de súbito una vena o una arteria explote en mi cabeza. Reduciendo todo a un mísero charco de sangre al interior de mi cerebro.
*invocó pesadillas donde todo parezca un chiste. O tal vez donde mi propio disfrute no lo sea todo.
*a veces quisiera no mentirle, luego recuerdo que no es personal y vuelvo a caer.
*Cada quien es feliz en su propia decadencia. Nos sentimos jodidamente especiales y creemos que nadie más tiene problemas. Una persona sin preocupaciones es un cascaron. Hasta los niños las tienen, los lunáticos las tienen –reales o no. No nos sintamos únicos y diferentes. No lo somos. Mera ordinariedad. Es probable que no sea la primera vez que escriba sobre esto. No será la última.
tiempo al tiempo.
*apelo a una tragedia para lavar mi infamia.
*quero creer que a cualquiera le haría esto. Quiero pensar que en un momento dado de la vida podré salir. Hacer todo más sencillo. Dejar de mentir, Betty lo sabrá, tal vez no pronto; los chicos lo sabrán. Tan fácil como corregir la posición unos milímetros.
*a veces me creo todavía lo suficientemente fuerte para escribir esa poesía pacheca que lleno dos cuadernos de mi olvido. Hablaba de aquello que me gustaba y que no entendía.
tan fácil como
cerrar los ojos,
y esperar el
chorro.
*fracaso, derrota, perder, he conjugado cada uno de ellos en todos los tiempos.
fallo, desacierto, error, tan solo siguen pululando el eterno circulo de aquello que aun soy.
*cuantos sinónimos de perder puedes recordar?
*de repente te encuentras un día entre semana en plena madrugada, recordando el número de sinónimos que puedes enumerar acerca de derrota.
*3 preguntas cruciales qué nos va a acercar o separar a la larga. Creo que nuestras diferencias son más grandes que nuestros gustos.
*su miedo más grande es que solo la quiera para jugar con ella.
*pregunta universal: por qué la gente se enamora o cree amar a otra persona?
*quisiera tener 10 cosas que me gusten de ella<sin ser físico el asunto.
*hay un punto intermedio entre la mentira y la verdad. Cada tanto una me jala hacia sí. La otra contrataca con mayor fuerza.
*el ser humano es capaz de las más grandes bajezas.
*sabia acaso la última vez que escribí algo original? O medianamente que no fuese usado en una corte para justificar el plagio?
*ella ha dicho las palabras que más temía escuchar. No tengo la menor idea de cómo salir de esto. Muchos frentes abiertos, y el ajedrez de la vida me está dando una paliza.
*las ultimas noches he ido a dormir luego de jugar ajedrez virtual. Quiero creer que es un estímulo para mi cerebro. Pero no es así, no he aprendido estrategia o a serenar mis tomas de decisión. Es probable que tampoco sirva para ello.
*encontrar un título y un ritmo para el hombre del rio Yxtlacixtlan.
*la corriente parece mansa. Revuelta un poco, pero debe ser porque no ha parado la lluvia en un par de días. La bota de piel del mocetón hombre se hunde un poco al dar el primer paso hacia el caudal. Pese a la robustez de la piel, el agua se siente fría. Escupe el tabaco que se pierde en un pequeño remolino unos metros más abajo de su improvisado cruce. La 2ª pierna se ve cubierta por el flujo, el líquido espumoso inunda sus pies. Aunque da un ligero respingo, está acostumbrado a traer la humedad. Años ha, tenía que hundirse en la fangosa milpa de su padre y abuelo, así desatasco una yunta, ahora es igual. El rio no debe pasar de los 5 metros de ancho, si fuese primavera sería más estrecho, si estuviese más avanzado el invierno la otra orilla sería inabarcable. Está en el punto justo para que lo atraviese.
Los pinos, abetos, abedules y demás árboles se encierran sobre la figura del hombre de facciones europeas. El bigote aún guarda cierta coloración castaña y los carretes aún se aprecian allí donde el sombrero deja un poco salir las orejas.
La 3ª vez que cruza el rio en la semana, siempre para ir a la congregación de los indios, a exigir sus vacas, sus chivas y que paguen las deudas. El maíz sobre todo, a veces consigue el 10%, la mayor parte del tiempo hay que presionar un poco.
Su segundo paso completo lo hace perder un poco el equilibro. El limo del fondo esta resbaladizo, pero se afianza con otro nuevo paso. Un par más y el agua le llega al pecho. Comienza a remar un poco con los brazos extendidos para hacer menos fuerza en los pies. El rio reboza de agua helada, le han dicho que su cauce inicia en las puntas de un par de cerros más allá. Nunca ha viajado por comodidad. Los viajes a la capital son extenuantes, y eso que la diligencia ha sorteado cierta comodidad; por tanto ir a buscar una punta de un hipotético cerro lejano, le parece cosa de locos.
El agua pese a su turbulencia, permite observar en partes el fondo, negro por el barro y salpicado de las filosas piedras características, talladas por la acción de miles de años. Justo a la mitad del caudal del rio, se da cuenta que este le llega al cuello, apenas sobresale su cabeza, como si flotara en la corriente silbante y espumosa, antes de que está, metros más adelante, coja autentica fuerza y se precipite en caída en una diminuta cascada. En ese punto aprendió a nadar. Por puro instinto, haría unos 35 años.
Comienza a rememorar que acompañaba a su padre y los otros hermanos. Cuando aún no era el Señor Patrón y únicamente era el niño tacho. De ojos vivaces, era la fiel copia en menor tamaño de su hermano Felipe de Jesús y una algo más robusto que el niño Juan Bautista. Claro que eran otras épocas, su padre era el más importante coronel de esa región y la revolución les había dejado al frente del Partido de la región. Apenas 3 años después de esa ocasión, su hermano mayor y contra todos los deseos paternos y de la familia en general, emigraría a la capital del Departamento, para de ahí partir hacia la Ciudad de México, para volverse hombre religioso. No le volvería a ver en 15 años. Luego de las exequias del gran coronel remachado en general independentista, aun cuando era reacio a mantener sus lazos con los “jodidos” indios. En medio de las salvas y las loas de los presentes, el hombre de fe, descendería de una mula raquítica. Justo ahí concluirían las similitudes entre ambos; ya que mientras el sacerdote era delgado y de facciones delicadas, el “amo” Anastasio era un hombre rubicundo de aspecto fiero. Recién casado con una mujer que le temía y amaba con la misma devoción.
*escribí la poesía más cursi mientras me quitaba un vello púbico de los dientes. Negro y ensortijado como el resorte del colchón que atravesó mi espalda.
*porqué saber de ella me deprime? Acaso no puedo superar el problema?
*tu tan chapo, yo tan kate.
*pero él no la recuerda, de hecho, su único pensamiento es seguir dando pasos, uno tras otro, de repente flotar o dejar de forcejear contra la corriente.
Volvemos años atrás cuando recibió la carta del “cura”. Le pedía encarecidamente que aceptara darle el 20% de la herencia del coronel. Quería realizar una obra pía magna en nombre del extinto padre y el dinero le serviría. No contestó esa ni las siguientes tres cartas. Así como las recibía, las destruía. La última ni siquiera la recibiría, ordeno a su hijo que cualquier comunicación perteneciente al religioso fuera quemada.
*viví un tiempo
con un tipo.
Su carácter afable,
buenas charlas
y mejores amigas.
Pero tenía algo mal,
todas las noches
cantaba,
baladas adoloridas;
su voz de tornaba
grave.
Con dolor tocando
sus cuerdas,
no necesitaba
combustible alguno.
Ponía los ojos negros
apuntando a la noche,
y empezaba.
Dolor y profundidad,
eso quería ser.
Pero se volvía patético.
La nota grave
su dolor estaba ahí.
Expuesto.
Hablando para
quien quisiera oír,
normalmente el viento.
Las paredes de concreto,
y solo a veces el pasto
verde.
Mojado.
Con su vida terminando,
nos dimos la mano
una noche
de julio.
Despareció,
también su canto.
Su melodía de
sinsabores.
En un punto
debí abrazarlo
y decirle que le entendía.
No lo hice.
Y nos separamos.
espero que siga
siendo dichoso
de día.
*culpo de todo lo malo que me pueda pasar a la pésima condición física en que me encuentro.
*quita todas las risas y quedarán un puñado de verdades. Dolorosas como el peor tormento.
*últimamente terminó más veces con dolor que otra cosa. Como si fuese mi pago.
*podría hacerlo? Tendría el valor para hacerlo?
*ahí, oscilando,
sus uñas largas
apuntan en
distintas direcciones.
Creyó que sería
más fastuoso,
nada elegante,
pero más llamativo.
Todo es gris, la pared,
el piso, el techo.
Los calcetines, inclusive
el día.
Una botella
en el lecho.
Bebida con diamante
en la tapa.
Es cara y es un
desperdicio.
*sin duda mi forma incorrecta de jugar al ajedrez es un síntoma de mi forma de vivir. Conozco los movimientos, pero carezco de una estrategia a largo plazo. Y los errores que indudablemente podría enmendar, aquí únicamente sirven para hacer más espectacular mi derrota.
*nada más confortable que ver salir aquello negro. Signo inequívoco de que el vino tinto era una mierda. Señal de que fue otra vez una buena tarde.
*desesperadamente buscando que algo salga mal.
*siempre será más sencillo tirar por la borda el bienestar. Todos los hechos van hacia una derrota.
*no es solo el trastabillo en la voz, o los cada vez mayores lapsos de fuga. Son todas esas fuerzas que nos están sujetando firmemente para hundirnos.
*tenía tantas ganas de llorar el hombre, que inevitablemente estaba forjando el camino hacia su desgracia.
*dura más el pito que los sentimientos.
*sabes que tienes hambre, cuando al ver a la gente obesa en el metro, empiezas a calcular cuántos tacos saldrían de sus brazos.
*10 tacos y 2 hojas para ponchar blunt por $50, y dicen que esta no es la ciudad de la esperanza
*preguntar por un libro de bases de la literatura.
*pequeños golpes, llenos de vitalidad. Directos y en ocasiones dañando lo previamente hecho.
*pudiese ser un juego. Pudiera ser tan real como el insomnio. Al final todos sufrirán. O tal vez no.
*es un juego de muchas posibilidades, donde nunca entiendo porque hago una u otra cosa.
*la gente simula ir a leer a la biblioteca, solo aquellos que creen que su vida, o que en realidad si depende de ello leen.
*el sujeto que mora enfrente mío, llego, leyó, y se decidió a dormir. No lo culpo, quien podría soportar leer índices económicos en un país que solo conoce la economía informal como motor?
*hace años hubiera dado muchas cosas por tener una libretita como esta, ahora cada que la uso me recuerda que es símbolo de la derrota.
*la tarde que bebí con Adrien Brody.
Pise una mierda,
fresca,
café e hirviente.
la calle sabe a
todas esas
historias negras,
que algún ebrio cuenta,
como la tarde que
el taxista
dejo morir a la chica,
o la imagen del
hombre bañado en
tripas,
mientras vocea
el encabezado.
hay pulque y ron.
todo se cimbra.
los pequeños pies
de una niña
que aun guardo en la cabeza.
y al final los ladridos,
siempre termina todo
en rabia descontro-
lada.
*tu no eras culero y lo peor es que nadie te hizo nada para justificar tu actuar. Creo que en el fondo lo que haces es porque no habías tenido la oportunidad.
*Insomnio
Noches. Días
la niebla está ahí,
se alimenta de lo ruin
de las pesadillas, de
sus gritos. De
pequeñas hormigas
debajo de los parpados.
he perdido al fin,
deje todo en cuanto creí
le pudiera
si quisiera
pero no, nunca. No.
tienes sentido.
o es probable que
sea todo tan cierto.
no puedo dejar de
hacerlo. Tal vez por eso
he dejado de dormir.
*comenzamos a beber.
fumar un poco de hierba,
sin aditivos,
sin remordimientos;
las lentas gotas resbalan
en el vidrio
del departamento.
ha llovido un par de
días seguidos.
las cloacas hieden,
tu coño esta rozado,
los pezones de ambos
dirección techo.
no hablamos. Realmente
no te conozco.
cuando es que conoces bien
a alguien?
cierras el puño y te pegas
en el rostro,
no tan fuerte.
socarronamente ríes,
con el aire de tus
pulmones viciados.
tanto entra, otro sale,
seguimos bailando en
el cuarto. Nos movemos
tan lentos que un caracol
lo supera.
nos reímos. Quién no
ríe?
*sería tan diferente? Y si vuelvo a escapar? Y le abandono como todo en mi vida?
como sería el septiembre de 2016 si Nelly no hubiese respondido a ese mensaje? Qué pasaría con ella si me desaparezco? Realmente me importaría su dolor? O solo sería usado, cómo uno de esos momentos idiotas de irrelevancia para expresar mi dolor, tan falso como mis remordimientos? Es factible que suceda.
* 100 preguntas de mierda llenas.
*Brillaba Aldebarán
su ojo infernal
todo en mi volvía a
recordar el dolor,
siempre aparecía la
nostalgia
con la estrella roja.
sin ninguna relación real.
solo el creer que si
me dejaba respirar-
un día, una noche;
el frio que cuela
en la búsqueda-
desde mi cartón húmedo.
con el olor a infierno que emano.
Aldebarán brillaba,
esperando a que el
cielo se llenara de las otras:
Bellatrix, Castor, Pollux, Betelgeuse.
Sirio. Las jodidas 3 juntas
que me recuerdan la
infancia. La risa la
comida. El calor.
ahora solo hay suelo y
dolor, porque sigo vivo.
sigo respirando. Veo el
cielo. Y el dolor vuelve.
como cada ciclo.
cada que la tierra se
coloca frente a su brillo,
su ojo rojo donde nunca
estaré. Nadie lo hará.
allá ya estamos extintos.
o tal vez ni siquiera hemos
existido. No hay
dolor.
Aldebarán brilla en el
cielo nuevamente.
estamos cerca otra
vez.
*tengo una foto robada con ella, se nota su guapura y su magnetismo. Yo aparezco como ese bufón ebrio que he sido desde hace 10 años. Trágicamente es lo más cerca que nunca estaremos. Mejor así, con su inmaculez intacta. Con un aire que representa ese punto álgido de mi vida.
No, no es glorificar la panocha. Meramente es tener una fijación no sana por una mujer inalcanzable. O al menos creer que lo es, para sentir que en algún momento no me sentí merecedor de algo mejor.
*siempre he creído que a la gente le gustaba beber conmigo para sentirse mejor al respecto consigo mismos.
Igual sólo les gustaba que bebía, hablaba y les daba consejos luego de oírles.
*comencé a encontrar patrones de los puntos donde finiquitaban las hojas. Algunas veces eran mensajes inconclusos. Otras tantas, eran ideas vagas sobre lo que sucedía. La mayor cantidad de veces sólo eran terminaciones nerviosas de la tinta que se desangraba pariendo ideas innecesariamente largas y abstractas.
*la balada del gato negro
Hay multitud de flashes,
ramilletes de luz que
son festivos-
de pie frente a él. Sus gritos
son ahogados por
su propia palpitación,
sabe que no hay nadie
más. Un asunto al terminar.
con pequeñas explosiones
de rabia.
no oigo su voz,
nadie lo hace;
el alcohol nubla
las razones. O tal vez libera
el verdadero espíritu.
de destrucción y
odio. De muerte y desgracia.
alejado de cualquier
síntoma de humanidad,
levanto el madero,
el silbido al descender
lo escuchamos él y yo.
aún su suplica es
rebatida por mi intransi-
gencia.
se arrastra un par de
metros. Lucha por seguir,
no entiende.
que todos ya estamos
muertos.
que su infancia está muerta,
mataste a mi gato;
le escupo.
llora. Le reviento un nuevo
bastonazo que hace crujir su
lomo.
los ojos ámbares me observan,
desde detrás de la
ira malsana-
creo que esta vengado.
*La vida ha sido injusta con ese guey. No importando sus preferencias sexuales, que son muy suyas. Se ha ensañado mandándolo a una familia así, con una abuela así. Con un hijo de puta de hermano así. Y ahora otro hijo de perra le ha matado al gato. Ni el suicidio se le ha dado.
*por qué no puedo derrotar a mi propia versión de fichas negras? Qué estoy haciendo mal?
*tenía una maldita fijación edipica por los senos grandes. Qué bueno que no fue eléctrica, sino me gustarían las mujeres calvas.
*antes, a esta hora estaría inmerso en los recuerdos, ahogado o en vías de estarlo, mientras me sentía miserablemente bien. Hoy estoy a punto de ponerme a jugar una partida de ajedrez virtual. Esperando tener el cerebro suficiente para vencer. No hay alcohol ya. Se fue.
*ella no entiende que lo hago así porque carezco de antecedentes. Y que es muy probable que sea más doloroso y lo tengo yo bien presente para causar más daño.
*La peor versión de lo que he sido. Y puedo envilecerme más. Al tiempo.
*verdades dolorosas. Que abren el camino hacia lo que no se puede decir.
*tal vez hacia el final.
*tenía sentido seguir? No era feliz desde el primer día. Y no lo sería nunca. *tenía 17 cuando llego Camila, bajita, regordeta y muy vivaz. No le gustaba mi forma de tratar a nadie. Me hizo mi primera mamada. No acabe. Nos interrumpió un sujeto 3 filas delante de nuestras butacas. La segunda vez uso mal sus dientes, hablaba mejor de lo que chupaba.
le gustaba morder, tenía el cuello lleno de chupetones. Mi madre la odiaba porque llegaba oliendo a su perfume barato.
La deje una tarde de marzo, encendí el auto y aceleré. No volví la mirada atrás. No conteste sus llamadas. Ni siquiera me intereso su corazón roto. Yo lo hice así. Porque no podía amarle. Nunca lo haría. Y cada segundo me sentía mejor sin ella. Como liberado tras un invierno largo. Como si respirara fresco por vez primera. Mi madre me golpeteo. Tan duro que no pude sentarme durante un mes.
El culo roto a cambio de un corazón destrozado. Bebí para recordarle.
Hace unos cuantos meses –para ser más preciso 8- compre un par de libretas en el marco de uno de los peores días de mi vida. Al margen de las decisiones equivocadas que he tomado, el par de adquisiciones se convirtieron en logros, donde plasmaría letras e ideas que de otra forma volverían al mundo del éter. No me imaginaba que llenarles sería tan complejo como delicado.
Sumándose a sus hermanas mayores (las notas desde la anforita), este conjunto de hojas (y páginas electrónicas) subsecuentes están impregnadas de cierto grado de dolor y temor hacía el futuro. Y si algo las distingue absolutamente de las experiencias previas, es que el alcohol ni siquiera fue su motor, porque se conjunto con la relación con una mujer que me enseño algunas cosas, aunque no las suficientes para que la cambiara por mi soledad. Su cariño poco está presente (de manera tangible), pero es síntoma inequívoco de que fue gracias a ella que no cogiese más de lo necesario mi adicción al whisky y la cerveza.
Hay intentos de poemas que nuevamente se pierden en los malos pasos, lo cierto es que son remedos de emular a Bukowsky y a Kerouac, pero que sin duda estoy lejano de cualquier punto de comparación, y hacen que esas pequeñas narraciones se pierdan en pésimas ideas y aún peores resultados. Ustedes disculparan, pero solo así puedo pensar.
Pues para no desperdiciar más verbos, adjetivos y enunciados torpes, daré comienzo a la serie de hojas que he escrito en un periodo de 7 meses y unos días. No les invitó una copa, porque ya ni siquiera puedo hacer eso.
***
*Palabras que sobran ante la adversidad, ante el desasosiego por un futuro que me he negado a asumir y por el cual he de pagar, irremediablemente las posteriores hojas estarán impregnadas de la misma carga de sentimientos. El tiempo- que cada vez parece más cruel y lleno de desastres, se encargara de situarme en la realidad.
*suicidarse por alguien debiese ser considerado como lo más imbécil del mundo, igual es idiota suicidarse, pero es mejor hacerlo por los problemas propios que por aquellos que derivan de la identificación con alguien más.
*tengo exceso de ideas, no necesariamente deben ser plasmadas, dado que muchas (o las más recurrentes) revelan ciertos pasajes de aquello que quiero creer esta mejor en la oscuridad que en el pleno conocimiento del resto de las personas.
*3 historias: la de una guapa adolescente atraída por la necesidad de afecto. La 2ª sobre un viejo que rememora sus encuentros homosexuales en la clandestinidad. La de una viuda, con pequeños accesos de lujuria.
*hacía donde va la historia de esa pequeña narración? Qué ha sido de su hija? Es acaso un mero relato de la injusticía para con las mujeres? Tenían un perro? Qué raza, qué color, nombre?
El desenlace apunta hacia su salvación, sin embargo, vale la pena hacerlo?
Otro es, si la reporta desaparecida y la hija esta en casa de los suegros (que no he decidido aun si tiene padres), la vieja (y me refiero a la madre de la esposa, porque de facto debe ser una vieja arpía) no intentará echar por tierra cualquier teoría de supuesto abandono?
Dónde podría estar la hija si no? Amigas? Un pariente que aun no aparece?
En caso de no encarcelarlo, qué pasará con una hija que no quiere?
*vestía botas a media pantorrilla de imitación de piel, su pelo era negro y corto apenas por encima de ambos hombros, la cadena de bisutería le caía desde la nalga derecha a la mitad del muslo, donde comenzaba a través de nuevo su ascenso. Usaba la falda a cuadros (escocesa con el largo idóneo para no parecer puta, pero tampoco una colegiala gótica), y entre el maquillaje copioso una hilera larga le surcaba de manera descendente la mitad del cachete evidenciando el calor y el recorrido del sudor.
Abrió un libro de pasta clara, piel o imitación muy buena de ella, las letras doradas estaban sumamente gastadas y algunas páginas comenzaban su lento andar hacia la coloración cian. Dentro del libro asomaba un pequeño pedazo de papel que simulaba ser una rosa negra marchita. El libro era “el castillo de Otranto” y la chica parecía atascada en una de las paginas medulares, sus pequeñas cuentas verdes, se quedaron fijas sobre una de las líneas detrás de los anteojos de marco negro. Un nuevo surco iba abriéndose paso desde uno de los costados de su frente, parecía tensa. Alzó la vista y contemplo a los que la acompañaban; 2 ancianos de rostro cansino y receloso, un vejo con pinta de estar borracho, una pareja de novios, de su lado opuesto un adulto que venía morboseando a los románticos, y por ultimo un tipo raro que cabeceaba intermitentemente cada que cerraba los ojos.
Dejo la inspección y volvió a centrar las pupilas en el libro, al tiempo que el metro cogía velocidad nuevamente, alejándose de la estación e internándose en el túnel que se hallaba varios metros debajo de la calle en medio de la noche calurosa.
*escribí otra historia y ella no apareció, ya no aparece más, como si se hubiese extinguido su rostro en mi memoria, evanesciéndose sobre una película gris. Junto con ella y con la otra, y las demás. Al fondo del universo, donde ni los agujeros negros han osado aparecer o crearse o nacer para morir bajo su propia mano, o lo que sea que acontece toda vez que hacen lo suyo.
*cada vez más profundo, inabarcable, sin una sola forma de evadirle. Sepultar todas las esperanzas. Sepultar mis esperanzas. Esto se va y yo con ello.
*al final lo indecible no es tan terrorífico. Temo, se debe temer más, a aquello que esta subyacente.
*el problema yace en que probablemente mañana este igual que antaño. Ojala que no, pero todo apunta a ello.
*me gustaba esa sensación de estar un momento en tal lado y al siguiente tratando de entender cuanto tiempo llevas en aquel sitio, luego quedarse un momento quieto para rememorar aquello que creía extrañar en casa, sin recordar realmente el cómo era la habitación en que crecí, o el perfume de las plantas en el jardín.
*en realidad me agradaba la falsa sensación de libertad, de todos esos límites impuestos, de la basura que consumía y me hacía sentir mejor que el resto. Sólo un instante para volver abajo, donde no importa lo que haya. No importa nada.
*huyes siempre, te escabulles cuando las cosas comienzan a agriarse, las dejas de lado tan pronto te toca recibir los golpes.
*recoger la mierda que desperdicias. En el fondo no hay más. Mañana finiquito eso. No más marihuana.
*yo no bebía solo, me abandonaron. La gente madura y sigue adelante. Me quede tercamente anclado en la ingravidez.
*evadir la realidad con drogas? Pero no es acaso lo que siempre hacemos? Tratar de disfrazar la realidad mediante cualquier cosa que por un instante nos obligue a meramente alejar nuestra mente de cualquier asunto. La televisión, la lectura, el sexo, las jodidas religiones, la comida, los viajes de cualquier índole que sirvan como disyuntores sobre lo que en realidad está con nosotros. Un pequeño lapso donde nos va dejando fuera del organismo.
*es probable que sean pequeños fragmentos de realidad, de aquellas situaciones que debieron ocurrir milenios atrás cuando la esperanza era plausible, cuando no existía sentencia alguna.
*he perdido la cuenta de las historias que llevan su nombre. Se han quedado flotando, en ese espectro de la soledad, de la desidia y la arrogancia.
*la voz quebrada, recitando poesía de la calle, pero no esa mierda rimada, o con alusiones a amor y violencia. Sino a la oscuridad y a la soledad de un parque habitado por alimañas y despojos de animales. Dejado de la vida.
*hace años por una mujer deje las letras. Ella me lo pidió? No, ni siquiera sabía; fue así en realidad, pero mi mente no compaginaba dos cosas tan importantes a la vez. Era o dejar de leer o abandonarla. Deje ambas. Para que cada que pensara en ella, los recuerdos fueran el doble de desgraciados.
*la bola crece y muta, en realidad ya no es una bola o siquiera una representación geométrica ni lineal, sino que se ha transformado, alentada sin duda por su acelerado crecimiento, en un mosaico complejo, donde cada pieza se antecede a otra; es igualmente una entramada red de falseamientos y omisiones, codeándose con la desvergonzada y cínica actitud del que ha tirado la cuerda para que así sea. Algunas tienen vida propia y ofrendan la misma en pos de mantener la trama general.
*todas esas letras, inclusive las que muchos conocían, fungían irremediablemente como una carta de despedida.
*en algún momento aparecería? No lo sé, se haya muy soterrada, imposible de precisar la dimensión tan profunda en que se encontrase.
*de querer escribir cosas forzándolas, tratando de que tengan un sentido que en el fondo no quise darle, en realidad quería que flotara, que fuese lo suficientemente relajado para que el aire lo arrastrase, lo tornase en un pequeño cumulo de vapor, incesablemente frágil y poderoso para desencadenar el resto. No lo es. Es complejamente innecesario, ahuecado y falaz por fuera. Con destellos de un temor tan inabarcable como lo puede ser estar vivo. En sí, no intente crear poesía nuevamente, sino que intente darle un sentido a la historia que quería contar.
*es probable que sus hermanas gemelas albergaran ideas más lúcidas, frases que llevan una historia diferente, donde la vida resume alegría, con cada gozoso instante que arranca los gritos que sofoca el ardor, el clamor por salir, por terminar todo. Por seguir hacia adelante.
*he hecho todo lo que está a mi alcance por no ser feliz. Para no tener un momento de paz. Por abarcar el sufrimiento destinándolo a un solo momento. A las explosiones que tarde o temprano lo consumirán todo. Lo arrasaran y me podre dar por satisfecho.
*qué estoy haciendo? Dando los pasos indicados para terminar con todo. Los 3 puntos que ya había señalado hace años para que se cerrara. Es probable que solo de esa manera la situación sea acorde al estado de ánimo. No tiene un fin aleatorio o abierto.
*Son palabras que no puedo abrir. Que deben permanecer atrás del telón. Donde el público ni siquiera las otee.
*tan falto de relieve, igual que la vida que estas llevando.
*te acuerdas de aquella primera vez que bebiste cerca de ella? Esa sensación de derrota y cansancio que te hizo tirarte? Te acuerdas que volvías una y otra y otra vez para ver si la volvías a ver? Te acuerdas del dolor primigenio por no volverla a verla por ahí?
*gran momento para un flashazo así.
*ella no aparecería hasta mucho después. Para verte hacer un nuevo ridículo, para verte ser aquel bufón que eres hoy, y luego? Fueron años, demasiados, como para ser algo que fuese bueno. Para qué buscarle ahora? Qué sentido tendría para aparecer para justificar mi cobardía eterna? Cuando no hay nada detrás propio. Solo vacío y silencio vergonzoso. Toda tu historia es falsa, ella lo sabría y se convertiría en el viejo olvido. Me gustaría pensar en el futuro, pero no hay nada allí.
A Teresa.
*Teresa se erigió como el obelisco de su miedo absoluto a seguir adelante; su pelo negro, su nariz de bola, sus dientes imperfectamente perfectos y sus pequeños hoyuelos le remitían a su constante recordatorio sobre la forma tan pusilánime en que había actuado. Otras existían tras Teresa, pero ninguna que tuviese el impacto tan hondo que le causaría su existir, tenía que hacer algo, que tranquilizase el fenómeno que le destrozaba por dentro.
*tal vez debiese escribir una serie de cartas cuyo destinatario fuese Teresa. Terminar todo lo que hay en mi con su recuerdo.
*en medio de la contradicción
con sentidos abaratados, ideas volcánicas que nacen,
y expulsan la supuración de los momentos previos,
abrazantes cuerpos de latidos sincopados,
larga lucha en la vida,
con lances de muerte,
de crepuscular vida.
Sin opciones de fallar
ante la voracidad y la duda.
*es solo un juego, un juego y nada más. No puedes permitir que te consuma. Que lo consuma todo, que lo arrase como las mentiras, como la envidia, el odio, la estrechez, la droga, el maldito whisky. Que pase lo mismo que con todo lo demás.
*sabes lo que son las contradicciones humanas? O el dualismo?
-no
-pues son aquellas acciones, situaciones, pensamientos e interpretaciones que suelen ir en contracorriente de lo que generalmente se cree que somos. Ejemplos? Por ejemplo, comprar un coche ultra seguro y manejarlo bajo el influjo de drogas y alcohol. Tener una predilección por cierta música que no aporta nada a la razón, siendo que eres alguien que se gana la vida usando la lógica. Reír demasiado siendo tan desgraciado. Ser tan inteligente y tomar las decisiones más estúpidas.
*cuando eres tan inteligente, cualquier sombra de estupidez en las decisiones se magnifica a niveles insospechados.
*Carmelo Gonzales se llamaba, todos lo querían, o al menos esa era la impresión que todos tenían. Era jornalero convertido en bajador. Se decantaba por no matar, pero era imposible no realizarlo.
*seriamos degradación pura, consumiéndonos, agotando cualquier resquicio de paz, ambos buscamos una ligera excusa para abandonar.
*eres una mentira. Para todos, para ellas, para ti mismo. Debo agradecerle algo a Nelly. Gracias a ella Teresa descansa. Sin embargo, el fin viene de su mano. Para bien o para mal, todo apunta a un clímax que aceleraría el camino. Me resta ser el bufón, con las ideas rotas, sin futuro alguno viable.
*Pero Carmelo no era lo que todos imaginaban, generalmente risueño y lleno de frases optimistas, por las noches se transformaba en aquella figura patética que tanto gustaba exaltar por medio de sus canciones. Apareció en su departamento con una bolsa de piel repleta de vino tinto corriente, semi desnudo y con apenas su guitarra sujeta con la mano contraria. Tambaleaba por toda la sala, hasta que encontraba un asiento libre lo suficientemente cómodo para que comenzara a imaginar figuras llenas de defectos por encima de las virtudes.
* Nelly, en algún momento se sabrá todo.
Laura probablemente nos parezcamos en los propósitos, pero no en las formas de llevarles a cabo.
La derrota es el único modo de seguir siendo algo.
*los seres humanos estamos llenos de contradicciones, todos, en mayor o menor medida, pero están ahí acechantes para emerger y proveer interés a la vida.
*traspase un punto que no debía intentar siquiera comprender, en el fondo creo que solo sentí lastima por mí, no por ella; porque al final quien es ella? Un cumulo de bits y una voz. Cierto que hay una mujer que siente, pero en todo momento esto ha sido un juego para ella y yo lo rompí esta noche. Es probable que mañana reincida y pasado y así subsecuentemente, pero en este punto o sitio en los días. Pongo el precedente. Hoy pregunte para volverla real.
*un latido más, mostrando un instante más, que sea tan fuerte como misma chispa creadora. Una eternidad, contenida en la respiración, las acciones, la verdad.
*tanto tiempo que aparecen esos mensajes gracias a ese grito desolador de soledad es que he visto la realidad inmersa en lo que sucede.
*No lo intentaba del todo, el hombre sabía que olvidar era un proceso complicado y que existían problemas que él no podría controlar. Esperaría pacientemente a que lo pretendido sucediese de manera natural, o por lo menos de manera menos brutal.
*En que nuevamente hay letras que no se pueden plasmar durante un tiempo. El cual pareciese que de repente es irrelevante e inmóvil; sin embargo, avanza con la determinación de poseerse así mismo. No hay algo tan certero como su propio andar. Irrefrenable e inmisericorde.
*podría comenzar a separar estos asuntos a partir de la irrupción de ella, pero carezco de toda información apropiada para soterrar su nombre bajo un acrónimo pertinente. Esperando que el alcohol y el fracaso la borren como al resto de ellas.
*habían corrido varios meses desde su último trago. Ya no temblaba como hiciera los primeros días, pero seguía anhelando su cerebro que el sutil vapor de la intoxicación apareciere. Creía -o al menos así lo había interpretado- que todo se solucionaría dejando de tomar; sin embargo, los rasgos de su personalidad habían permanecido meramente ocultos tras la careta que le otorgaba el alcohol. Lo que en un inicio habían sido excelentes resultados para evitar que ella solicitase el divorcio, con el paso de los años se había vuelto una pesadilla emocional, con él oculto tras una cárcel de seguridad. Ahora era él enserio y ella de cualquier forma lo había abandonado, exigiendo la compensación por todos esos años tirados, por el sacrificio de su belleza y la lontananza del cuerpo. Tal vez Ramiro no lo sabía, pero se pudo haber evitado todo el dolor magnificado por la sobriedad si hubiese sido el mismo que antaño. Se sentó frente a la máquina de escribir. El pequeño espacio que quedaba detrás de una y otra pila de libros y periódicos viejos donde salían alguna reseña que él hubiera entregado. Nadie entendía porque con las herramientas modernas, seguía usando la antigua Olivetti, beige despostillada aquí y allá, así como reparada más de 3 ocasiones por aquello del rollo. Habían sido años muy diferentes aquellos con Josefina a su lado. Parecía que los mismos recuerdos le traicionaban al tiempo. No recordaba –en su recuento acerca de los momentos “felices”- la ocasión en que su mujer ahogada en alcohol, le había prendido fuego al colchón matrimonial usando el líquido de zippo que se guardaba como regalo del alma. O la vez que todo se había salido de control y había terminado la velada perfecta con él recibiendo 22 puntos en palma y anverso del brazo por el vaso que ella había lanzado tras haber comenzado un mísero juego de scrabble. 2 vasos de vino tinto luego, ella le arrojo el jaibolero, que a duras penas conseguiría esquivar, hasta que la enjuta mujer cogiera el vaso de tréboles y le propiciará una hemorragia tan fuerte que el juego quedo inservible. La conoció en la facultad de economía. Él daba aquella clase aburrida sobre alguna idiotez social en la política nacional, ella era la mente más ágil, 19 años y poseedora de beca completa. Vivía en una de las pequeñas habitaciones aledañas a metro Copilco. Allí, en un cuarto donde cabía apenas una cama individual, un escritorio, una cómoda diminuta y un closet sin puertas, se habían entregados a la lujuria. Él venía de una separación dura. Se había refugiado en la enseñanza y ello propiciaba sexo gratuito con alumnas que se dejaban embobar por su constante rechazo al sistema. No obstante, estaba ahí, desnudo del torso y con la verga apenas asomando por la abertura del pantalón de mezclilla negro. El tiempo les obligo a cambiar el sitio de encuentros a moteles y salones vacíos de la misma facultad. Hasta que 3 años después ella se graduaba y él en premio le daba acceso a su departamento.
-nuestro departamento, diría días después cuando ella mudaba todo aquello que la pequeña habitación había contenido de su persona.
Los primeros años fueron difíciles, ya que ella lo tachaba de infiel, mientras que Ramiro únicamente callaba. No lo era, no la engañaba, de hecho, la quería más de lo que con hechos o palabras podía expresar, sin embargo, la sombra de la bebida lo apartaba de ella, del trabajo y de los escritos que entregaba al periódico. La novela que había pensado escribir antes de los 35 eran un montón de notas sobre el comportamiento humano, que acumulaban polvo en uno de los rincones del cuarto que usaba para escribir. Rodeadas –las notas- de ideas, botellas, envoltorios y cuanta mugre fuese posible alguien de olvidar –y tener presente por años, mientras otras cosas adquirían mayor predominancia.
Así pasaron los años, ella le ponía el cuerno con un compañero de oficina y Ramiro volteaba hacia el alcohol.
Hasta que sucedió la noche del scrabble. Ella quería una excusa para irse, y él una para dejarla de amar. 2 semanas ahogadas, sin conocimiento del día o la hora, o si siquiera había comido o cuando. Lo saco del sopor una insistente vecina que lo había visto rondando la ventana que daba al vacío del piso 12. Nada ocurriría, y él recomenzó todo, con la dificultad que existe cuando esa es la única oportunidad para volver a la superficie.
Volvería a verla, a su mujer, un par de veces, siempre acompañada de su pareja, una pareja tan lozana, tan alegre; él aparecía como un ente sobrenatural, calculador como puede ser alguien que no sufría por existir. Siempre impecablemente trajeado. Se alegraba por ella, porque la quería, porque la amaba y porque gracias a su salida, había conseguido la fuerza suficiente para caer tan bajo que la novela había sido escrita con las entrañas y el dolor. Y porque al mismo tiempo carecía de su presencia en ella, era solo un manual de dolor y desesperación sobre la condición humana. Sobre su propio dolor y condenación, donde ella no tenía participación directa.
SR abril 2015
*no sé quién es? No conozco sus gustos? No sé dónde vive.
*ser o poseer un cerebro más privilegiado que el resto y al mismo tiempo ser un idiota de tiempo completo.
*han ocurrido peores cosas que lo que pasa hoy en día?
*cuando parece que todo irá en una sola dirección, todo se trastoca. Así había ocurrido antes, así sucede ahora.
*----Unamuno-----
Para Wallace hay 6 participantes en una conversación.
Thomas (1) que es el verdadero –real-
Thomas (2) que es quien cree ser –el ideal- para Thomas, muy parecido al verdadero Thomas.
Thomas (3) quien juan cree que es Thomas –el ideal de Thomas para Juan-
*no es lo mismo querer no ser, que no querer ser.
*No creer que hay dios –duda negativa
creer que no hay dios –afirmación positiva
no creer que no hay dios- afirmación negativa
creer que hay dios –positiva
*a un hombre de verdad- personaje- se le descubre, se le crea en un momento, en una frase, en un grito.
=quien es el que cada cual quiere ser.
=quien es el que cada uno de ellos quiere no ser.
*la gente huye de aquello que los conmueve. ----- por ende, leen cosas que les hagan olvidarse de pensar.
-----
*su única experiencia había sido con una puta, duró la exorbitante cantidad de 3 minutos dentro de ella antes de venirse en el condón de ultra resistencia mezclado con lidocaína. El chiste le había costado $3000 ya que la puta lo robó.
Lo había conocido un par de años atrás. Su nombre era Gustavo, no le gustaban las personas y tenía un sentido del humor muy característico. Congeniamos por nuestro apasionamiento hacia la música de Noruega y Suecia de principios de los 90s. Vestíamos de negro y usábamos una barba desigualmente desalineada. Esto tenia relevancia porque ambos parecíamos un par de monjes enclaustrados. El tipo trabaja incansablemente en la edición de videos para comerciales y por ello ganaba lo suficiente para comprar mierdas que nos acercaban a un par de estrafalarios. Bebíamos cosas extrañas y la limpieza la encargábamos a una señora que nos alucinaba por extraños. Con todo, éramos diferentes, él quería abrirse al mundo, pero tenía tantas manías, fobias y alergias que para el mundo era extraño. Como si no perteneciera a la realidad, ajeno como un sitio inconcluso, cual si el poder superior que nos regia a todos, lo hubiese aventado al universo antes de finiquitar la obra. Sin un plan alterno para tanta extrañeza.
Lo de las bebidas rara vez funcionaba, porque en lugar de ponernos alegres y habladores, nos hacía refugiarnos en nuestros demonios y calabozos internos. El suyo, la marginación que se había impuesto debido a no poderse integrar, para no sufrir más. Con todo, era una buena persona, salvo cuando bebía. Entonces se transformaba en alguien irracionalmente divertido –para mí. Aventaba objetos, sillas y flemas. Esto último por demás curioso, dado que su padre le recriminaba siempre por ser un mariquita raro. Por medio de los escupitajos sacaba su lado salvajemente primitivo.
Y terminaba por escupir una inmensa flema que aterrizaba o bien a par de centímetros de mis tenis o en ocasiones muy cerca de sus pantalones, por no decir que en sus pantalones.
No hablaba con su familia, salvo aquella vez que tras mucha absenta preparada, y en pleno ataque de euforia, marcó el teléfono de su padre. Lo insulto y le deseo la pronta y solitaria muerte. La cruda nos tumbó 3 días en cama.
*que significaba su vida? Si su voluntad no le pertenecia, si sus acciones estaban determinadas por otros?
*dios, dónde está dios? Nunca pensé en él.
*la baronesa con el colmillo del mastodonte.
*hasta qué punto es real su grito de auxilio? Al revisar su pasado inmediato no pareciese que afronte problemas, y por el contrario parece feliz, o satisfecha con su vida, pero sin embargo, siempre podemos obviar todo aquello que no queremos mostrar.
y en todo caso que papel juego en todo ello? Soy solamente un escuincle queriendo salir del paso, divertirme. Qué hay en esa historia? Es real, es ficticia, es una trampa? Soy paranoico.
Existiría esa conversación si yo no hubiese comenzado a abrirme?
*me quedan 200 para el resto del mes. Creen que mi chica me quiera pagar por sexo?
*creo que si hay un momento para cortar ciertos puntos y acordar los lineamientos es ahorita. No voy a ser el monito amaestrado que haga el toque del tambor cuando se lo requieran. Mucho menos voy a ser un mero adorno decorativo. Algunos tardan mucho en quitarse el manto de cordero o la venda de los ojos. No puedo ser igual. No puedo ceder, así como así y volverme un jodido títere de otra persona por el mero confort de ceder un poco.
*Decisiones. Decisiones de soledad.
*y con esta falta de empatía, tal vez demuestre mi decisión absoluta del porque valía más seguir solo.
*el abuelo se acercó a la joven para preguntarle con voz apagada: puedo ver tu conejo?
acto seguido comenzó un elaborada y pormenorizada narración de su juventud en alguna región remota. La chica ríe, más por compromiso y tratando de parecer cortes. En realidad, quisiera sumergirse en la noche cerebral de la inconciencia. Ha dormido mal.
El hombre septuagenario lanza de vez en vez miradas furtivas al no muy generoso escote de la universitaria.
El relato que hace, sigue los vericuetos de un soliloquio de vivencias, donde mezcla lo picante con pequeños pasajes de cierta melancolía. Ello no impide que la mirada y la voz del anciano suba un par de tonos, en franca alegría por tener un auditorio cautivo para todas esas historias que se arremolinan, en las nébulas de la enfermedad que cada tanto lo van venciendo. Pero no de hoy, hoy la lucidez le permite elaborar una historia llena de recuerdos.
Hasta que de manera sorpresiva se levanta de la butaca que ha ocupado en los últimos 10 minutos, y le da una última mirada a la joven que no atina a comprender el motivo. La mañana no rompe del todo el cielo encapotado, amenaza con desbordarse ante la ciudad gris.
nota: detalles de donde van
trayecto
reloj de bolsillo
jornada
detalle de chica
pequeño corral
viejo afable
*caballo Carlos IV
el convento de San Francisco
Catedral
inquisición
alameda
*temo la mierda de persona en la que me voy convirtiendo. O tal vez solo estoy reflejando mi verdadero rostro? Alguna vez fui una buena persona?
*Y la negrura? Y el dolor? Y la sensación de abismos inabarcables? Qué hay en ese punto?
* “ir tirando” es la conjunción de las palabras para decir: me levanto y veo esto, me levanto al día siguiente y veo las baldosas. Me levanto el que sigue y veo los mechones de mugre, polvo y cochambre que cuelgan del techo. Me levanto el que prosigue y me dan ganas de estar muerto. De no querer ya nada del condenado universo.
*cuando los demás piensan en el universo, ven hacia adelante, a lo que sigue y lo que deben hacer. Yo volteo al suelo y únicamente espero que algo suceda. El fin de todo. Así, sin avisos o miles de dramas. Tan inmediato como la duración humana para el cosmos.
*quien iba a decirlo, una mujer me saco del alcohol. El mismo al que caí por culpa de otras. Pero no puede cantar victoria, nadie debiese.
*solo 3 veces había dormido de aquella manera. Abrazado a la quietud del silencio y la escaza luz que se filtraba de los fardos blancos. El pasto estaba húmedo. Lo regaban justo a la media noche para evitar que los indeseables hicieran justo lo que él estaba haciendo.
Tenía el instinto y el oído aguzado. No hacía falta decir que su descanso era una mera quimera. A la distancia un par de policías hace el rondín de…deben ser las 3 o cerca de las 4. Los rezagados que abandonan los antros en medio de la lóbrega noche, se esmeran en conseguir transporte. Una rebaja, un convencimiento para que los acerquen a sus entornos de muerte. Cruje de vez en vez una rama cercana, más que temor a otros humanos, el miedo es a los roedores. Alguna vez a un chico de esos que duermen cerca de la ciudadela le mordió la nariz un condenado bicho. Le llaman Raúl “una fosa”.
Trata inútilmente de soñar. No puede entrar en sueño profundo pese a que cuando cogió su camiseta y la envolvió en la bolsa para formar la almohada se estaba cayendo de sueño. La bufanda de rombos no evita que el vaho se escape y se observe aun en la oscuridad. Hay trazas de una neblina, como si fuera post lluvia; aun siente el frio en los huesos, en el condenado pliegue que no encuentra acomodo en la tierra y pastos aun húmedos. Piensa que faltan 3 horas o menos para que abran el metro, se funda con los malnacidos que un domingo van destino a la mierda, cargando la desgracia en sus mochilas o maletines desgastados, con el hastió por la vida reflejado en el rostro y con apenas unos centavos en la bolsa vacía, sin otra emoción que el hartazgo y la repetición de la habitual espera del desenlace.
Y tal vez logrará regresar a casa, a dormir, ver irrealidades que nos ofrecen y seguir pugnando por vivir otro año.
No ganaba mucho, de hecho podría ganar más si volvía a interpretar todas esas canciones populares que una y otra vez le habían permitido salir del embrollo del hambre. Pero eso eran las menos, casi siempre terminaba con 20 o 30 monedas. A veces valía la pena, casi nunca era lo común.
Pero era así, pequeños fragmentos llenos de rencor y dolor con su voz ronca y la guitarra conectada al amplificador. Luego algunos que arrojaban odio y finalmente las historias de desamor que no eran de hombre y mujer, sino de la vida y la muerte, tratando de no sobreponerse una sobre la otra.
*3 gotas nocturnas,
la hemoglobina
ensucia el piso.
concreto y lodo,
la luz
de una farola
alumbra el espacio
adyacente a los traspiés.
con alcohol,
ratas,
navajas.
el amor que huye,
las luces titilando;
pequeñas ráfagas
de viento
velado pese al
tiempo.
la lluvia arrecia en el norte
lava el piso
de gris memoria.
alguien ha gritado
sus lamentos,
sus agudas
líneas que no van a
ninguna parte. Trato en vano de darle coherencia en base a una narración ajena, sin pies o alma que permitan su propio peso. Qué puedo hacer si su peso ha desaparecido? Si con cada grito en la oscuridad su rostro deja de tener forma. La vida fluctúa entre verdades y la mentira.
Quiero desear la verdad. No existe. Solo es una ramera inalcanzable, vestida de joyas y lentejuelas. De carmín y perfume barato.
Labial que se embarra
en todo el rostro.
Qué es lo que puede esperarse, si la existencia se queda
fija en la retina.
*quería escribir como mis héroes: Kerouac, Bukowski, Fante y Carver. Pero no tenía su vida, no tenía la fuerza en las tripas para ver fuera de mi monolítica existencia de 4 paredes, de un techo cloroformeante de la suciedad del mundo.
De motas sexuales y manchas existenciales. Sólo podía imaginar y beber. Terminar con mi salud en espera de un puñado de letras.
Y había historias que se iban conforme abría la bragueta, cada mililitro borrando letras, palabras, oraciones completas perdidas en la ondulación del líquido dentro de la taza. Pero no me sentía mal, al contrario, pensaba en lo jodidamente afortunado que era, porque podía dejar intactas aquellas mierdas oníricas. Arrojarles al wáter mientras otras, incluso, nadaban en estiércol figurado para seguir siendo alguien.
Es muy posible que el secreto para lograr la felicidad hubiese acabado en una descarga llena de amoniaco y deshechos nutrimentales.
*quisiera poder dormir,
quisiera descansar,
tal vez no volver, terminar.
Y aquí sigo rellenando hojas amarillas,
con la misma pesadilla.
esperando que selle.
Hay algo que me permite dormir por las noches.
De la 1 a las 9 am,
no existo para nadie.
Soy yo y mis adicciones.
Me encierro en mis problemas,
y reinicio la mierda para el día siguiente.
Temo el día que todo colapse.
Y no vuelva a tener ese condenado poder.
De repente suelto pequeños fragmentos de la realidad,
pero ya nadie los entiende.
Soy tan distinto a él,
que parece una sombra.
*qué tan cierto es algo cómo eso?
cuánta falsa afirmación hay en ello?
*ella sale de blanco
la iglesia es de piedra
cantera rosa,
las gárgolas
escupen agua y meados.
una boda,
el cielo se cae y
yo bebo en una banca
el vino rancio.
el sudor interno.
escupo al suelo
un pedazo de diente.
sangre como siempre
presente y futuro,
sin apenas reír.
mide poco.
le sabía bien el coño,
nunca le golpee.
debí. Su fin era
destrozarme.
es julio. Llueve, nadie
ríe. Algunas
aves explotaran,
dejando sus tripas a merced de las ratas, gatos,
perros. Algún
otro. Todos
invitados al banquete.
sangre y descomposición,
salen los dos.
blanco y negro.
el presidente se agota,
cae en el pozo.
mi alma es un pozo.
ella abrió el pozo.
aviento arroz,
quisiera comerlo
a puños; implosionar
como harán las
palomas; cubrir
el césped y esta
banca con mis intestinos.
La mierda y el resto,
escurriendo para nutrir
el suelo. Acabar
con ese sentimiento.
*en el fondo aparece como todo lo que soy. Un jodido deshecho.
*un segundo atrás, el universo podría colapsar, con retroceder un segundo, desajustar el imposible avance. Un minuto más avante. Tan sigiloso como demoledor.
*los pájaros sueñan? Al parecer gatos, perros y algunos otros animales lo hacen, por lo que no sería descabellado imaginar un escenario donde las aves soñasen.
y en caso de hacerlo, con qué lo harían? Mundos infinitos de naturaleza, comida y sexo? O simple repetición de su vida diaria?
*pesos. Olores,
inmensidad desafiante.
El coloso parece lento,
atrapado en su infinidad.
Viento.
Ruidos y formas,
que sobrepasan la
imaginación.
No hay más
que oscilaciones
y la víspera de
quedar reducido a nada.
Un fragmento universal.
El cuerpo rompiéndose
en dislocadas partes.
Con el líquido brotando,
incoloro, inodoro,
nauseabundamente.
Un viaje final
hacia cualquier sima.
En millones de pesadillas
colectivas.
Al final todo desaparece.
*en que piensan las hormigas antes de exhalar su última respiración?
*trabajar, comer, defender.
Atacar.
Trabajar, comer, defender.
Atacar.
Trabajar, comer, defender,
atacar.
Tan simple,
tan común,
una vida
sin jamás parar.
Ni para ver
la muerte detrás.
El sonido final.
*Debiese sentir alegría porque fui de aquellos que lograron acabar, pero al tiempo sé que sería completamente ridículo por la forma y el proceso que ahora enfrento.
*quería escribir
poemas de amor,
mientras tomaba
un camión viejo,
parecía el mismo
siempre,
6:40 am
rodeado de
estudiantes,
obreros.
Tipos de mal genio,
desabridos,
odiando al universo,
mujeres bellas,
leoninas.
De melena ópalo.
De sangre en conserva.
Medias raídas,
sueños,
ideas, devociones
supraterrenales que
bastaban para
huir.
*El descenso viene bien,
con altibajos en su totalidad.
Así en los de piel falsa.
Ruidos gástricos.
Olor a gas
alimentando las entrañas del viejo.
Coman, color naranja,
salpicada de polvo y miseria.
Sin futuro. Avanzó.
la vida que
pese a la derrota
con tanta mierda
como sea posible aguantar.
Sin destino,
más allá de la
parada siguiente.
Al estar rodeado
de viejos
mecos, sin oportunidad.
*28 años
una fiesta sorpresa,
le aguardaba
velas,
alcohol,
familia,
amigos
y pretendientes para ti,
yo seguía desgarrado;
esperando que
el sol se tornara rojo
sangre.
que los muertos volvieran,
que mis palabras
huecas
alcanzaran tu cuerpo,
tus senos,
la sonrisa blanca.
los pies gruesos
de venas marcadas,
a futura diabetes
o varices
que juntas acabaran
contigo.
cumples 28,
lo celebrare con
whisky.
o alguna mierda
barata y directa.
sin escala alguna
que borre tus
gemidos de la
memoria.
falsos como la nochebuena,
como un puro cubano,
una galleta salada,
o tus nalgas
gloriosas
cabalgándome.
a tus 28 veranos
les dedico los
siguientes grados
alcohólicos.
a tu futuro.
los del día siguiente.
*Gracias Teresa por permitirme converger en un segundo del universo junto a ti. Extrañaré tu sonrisa sincera hacia mí.
*creo que a las formas que más temo para morir, es a la enfermedad larga y al sufrimiento por un dolor jodido. Para mí la mejor muerte será aquella que llegase un día, al agacharme a recoger algo y de súbito una vena o una arteria explote en mi cabeza. Reduciendo todo a un mísero charco de sangre al interior de mi cerebro.
*invocó pesadillas donde todo parezca un chiste. O tal vez donde mi propio disfrute no lo sea todo.
*a veces quisiera no mentirle, luego recuerdo que no es personal y vuelvo a caer.
*Cada quien es feliz en su propia decadencia. Nos sentimos jodidamente especiales y creemos que nadie más tiene problemas. Una persona sin preocupaciones es un cascaron. Hasta los niños las tienen, los lunáticos las tienen –reales o no. No nos sintamos únicos y diferentes. No lo somos. Mera ordinariedad. Es probable que no sea la primera vez que escriba sobre esto. No será la última.
tiempo al tiempo.
*apelo a una tragedia para lavar mi infamia.
*quero creer que a cualquiera le haría esto. Quiero pensar que en un momento dado de la vida podré salir. Hacer todo más sencillo. Dejar de mentir, Betty lo sabrá, tal vez no pronto; los chicos lo sabrán. Tan fácil como corregir la posición unos milímetros.
*a veces me creo todavía lo suficientemente fuerte para escribir esa poesía pacheca que lleno dos cuadernos de mi olvido. Hablaba de aquello que me gustaba y que no entendía.
tan fácil como
cerrar los ojos,
y esperar el
chorro.
*fracaso, derrota, perder, he conjugado cada uno de ellos en todos los tiempos.
fallo, desacierto, error, tan solo siguen pululando el eterno circulo de aquello que aun soy.
*cuantos sinónimos de perder puedes recordar?
*de repente te encuentras un día entre semana en plena madrugada, recordando el número de sinónimos que puedes enumerar acerca de derrota.
*3 preguntas cruciales qué nos va a acercar o separar a la larga. Creo que nuestras diferencias son más grandes que nuestros gustos.
*su miedo más grande es que solo la quiera para jugar con ella.
*pregunta universal: por qué la gente se enamora o cree amar a otra persona?
*quisiera tener 10 cosas que me gusten de ella<sin ser físico el asunto.
*hay un punto intermedio entre la mentira y la verdad. Cada tanto una me jala hacia sí. La otra contrataca con mayor fuerza.
*el ser humano es capaz de las más grandes bajezas.
*sabia acaso la última vez que escribí algo original? O medianamente que no fuese usado en una corte para justificar el plagio?
*ella ha dicho las palabras que más temía escuchar. No tengo la menor idea de cómo salir de esto. Muchos frentes abiertos, y el ajedrez de la vida me está dando una paliza.
*las ultimas noches he ido a dormir luego de jugar ajedrez virtual. Quiero creer que es un estímulo para mi cerebro. Pero no es así, no he aprendido estrategia o a serenar mis tomas de decisión. Es probable que tampoco sirva para ello.
*encontrar un título y un ritmo para el hombre del rio Yxtlacixtlan.
*la corriente parece mansa. Revuelta un poco, pero debe ser porque no ha parado la lluvia en un par de días. La bota de piel del mocetón hombre se hunde un poco al dar el primer paso hacia el caudal. Pese a la robustez de la piel, el agua se siente fría. Escupe el tabaco que se pierde en un pequeño remolino unos metros más abajo de su improvisado cruce. La 2ª pierna se ve cubierta por el flujo, el líquido espumoso inunda sus pies. Aunque da un ligero respingo, está acostumbrado a traer la humedad. Años ha, tenía que hundirse en la fangosa milpa de su padre y abuelo, así desatasco una yunta, ahora es igual. El rio no debe pasar de los 5 metros de ancho, si fuese primavera sería más estrecho, si estuviese más avanzado el invierno la otra orilla sería inabarcable. Está en el punto justo para que lo atraviese.
Los pinos, abetos, abedules y demás árboles se encierran sobre la figura del hombre de facciones europeas. El bigote aún guarda cierta coloración castaña y los carretes aún se aprecian allí donde el sombrero deja un poco salir las orejas.
La 3ª vez que cruza el rio en la semana, siempre para ir a la congregación de los indios, a exigir sus vacas, sus chivas y que paguen las deudas. El maíz sobre todo, a veces consigue el 10%, la mayor parte del tiempo hay que presionar un poco.
Su segundo paso completo lo hace perder un poco el equilibro. El limo del fondo esta resbaladizo, pero se afianza con otro nuevo paso. Un par más y el agua le llega al pecho. Comienza a remar un poco con los brazos extendidos para hacer menos fuerza en los pies. El rio reboza de agua helada, le han dicho que su cauce inicia en las puntas de un par de cerros más allá. Nunca ha viajado por comodidad. Los viajes a la capital son extenuantes, y eso que la diligencia ha sorteado cierta comodidad; por tanto ir a buscar una punta de un hipotético cerro lejano, le parece cosa de locos.
El agua pese a su turbulencia, permite observar en partes el fondo, negro por el barro y salpicado de las filosas piedras características, talladas por la acción de miles de años. Justo a la mitad del caudal del rio, se da cuenta que este le llega al cuello, apenas sobresale su cabeza, como si flotara en la corriente silbante y espumosa, antes de que está, metros más adelante, coja autentica fuerza y se precipite en caída en una diminuta cascada. En ese punto aprendió a nadar. Por puro instinto, haría unos 35 años.
Comienza a rememorar que acompañaba a su padre y los otros hermanos. Cuando aún no era el Señor Patrón y únicamente era el niño tacho. De ojos vivaces, era la fiel copia en menor tamaño de su hermano Felipe de Jesús y una algo más robusto que el niño Juan Bautista. Claro que eran otras épocas, su padre era el más importante coronel de esa región y la revolución les había dejado al frente del Partido de la región. Apenas 3 años después de esa ocasión, su hermano mayor y contra todos los deseos paternos y de la familia en general, emigraría a la capital del Departamento, para de ahí partir hacia la Ciudad de México, para volverse hombre religioso. No le volvería a ver en 15 años. Luego de las exequias del gran coronel remachado en general independentista, aun cuando era reacio a mantener sus lazos con los “jodidos” indios. En medio de las salvas y las loas de los presentes, el hombre de fe, descendería de una mula raquítica. Justo ahí concluirían las similitudes entre ambos; ya que mientras el sacerdote era delgado y de facciones delicadas, el “amo” Anastasio era un hombre rubicundo de aspecto fiero. Recién casado con una mujer que le temía y amaba con la misma devoción.
*escribí la poesía más cursi mientras me quitaba un vello púbico de los dientes. Negro y ensortijado como el resorte del colchón que atravesó mi espalda.
*porqué saber de ella me deprime? Acaso no puedo superar el problema?
*tu tan chapo, yo tan kate.
*pero él no la recuerda, de hecho, su único pensamiento es seguir dando pasos, uno tras otro, de repente flotar o dejar de forcejear contra la corriente.
Volvemos años atrás cuando recibió la carta del “cura”. Le pedía encarecidamente que aceptara darle el 20% de la herencia del coronel. Quería realizar una obra pía magna en nombre del extinto padre y el dinero le serviría. No contestó esa ni las siguientes tres cartas. Así como las recibía, las destruía. La última ni siquiera la recibiría, ordeno a su hijo que cualquier comunicación perteneciente al religioso fuera quemada.
*viví un tiempo
con un tipo.
Su carácter afable,
buenas charlas
y mejores amigas.
Pero tenía algo mal,
todas las noches
cantaba,
baladas adoloridas;
su voz de tornaba
grave.
Con dolor tocando
sus cuerdas,
no necesitaba
combustible alguno.
Ponía los ojos negros
apuntando a la noche,
y empezaba.
Dolor y profundidad,
eso quería ser.
Pero se volvía patético.
La nota grave
su dolor estaba ahí.
Expuesto.
Hablando para
quien quisiera oír,
normalmente el viento.
Las paredes de concreto,
y solo a veces el pasto
verde.
Mojado.
Con su vida terminando,
nos dimos la mano
una noche
de julio.
Despareció,
también su canto.
Su melodía de
sinsabores.
En un punto
debí abrazarlo
y decirle que le entendía.
No lo hice.
Y nos separamos.
espero que siga
siendo dichoso
de día.
*culpo de todo lo malo que me pueda pasar a la pésima condición física en que me encuentro.
*quita todas las risas y quedarán un puñado de verdades. Dolorosas como el peor tormento.
*últimamente terminó más veces con dolor que otra cosa. Como si fuese mi pago.
*podría hacerlo? Tendría el valor para hacerlo?
*ahí, oscilando,
sus uñas largas
apuntan en
distintas direcciones.
Creyó que sería
más fastuoso,
nada elegante,
pero más llamativo.
Todo es gris, la pared,
el piso, el techo.
Los calcetines, inclusive
el día.
Una botella
en el lecho.
Bebida con diamante
en la tapa.
Es cara y es un
desperdicio.
*sin duda mi forma incorrecta de jugar al ajedrez es un síntoma de mi forma de vivir. Conozco los movimientos, pero carezco de una estrategia a largo plazo. Y los errores que indudablemente podría enmendar, aquí únicamente sirven para hacer más espectacular mi derrota.
*nada más confortable que ver salir aquello negro. Signo inequívoco de que el vino tinto era una mierda. Señal de que fue otra vez una buena tarde.
*desesperadamente buscando que algo salga mal.
*siempre será más sencillo tirar por la borda el bienestar. Todos los hechos van hacia una derrota.
*no es solo el trastabillo en la voz, o los cada vez mayores lapsos de fuga. Son todas esas fuerzas que nos están sujetando firmemente para hundirnos.
*tenía tantas ganas de llorar el hombre, que inevitablemente estaba forjando el camino hacia su desgracia.
*dura más el pito que los sentimientos.
*sabes que tienes hambre, cuando al ver a la gente obesa en el metro, empiezas a calcular cuántos tacos saldrían de sus brazos.
*10 tacos y 2 hojas para ponchar blunt por $50, y dicen que esta no es la ciudad de la esperanza
*preguntar por un libro de bases de la literatura.
*pequeños golpes, llenos de vitalidad. Directos y en ocasiones dañando lo previamente hecho.
*pudiese ser un juego. Pudiera ser tan real como el insomnio. Al final todos sufrirán. O tal vez no.
*es un juego de muchas posibilidades, donde nunca entiendo porque hago una u otra cosa.
*la gente simula ir a leer a la biblioteca, solo aquellos que creen que su vida, o que en realidad si depende de ello leen.
*el sujeto que mora enfrente mío, llego, leyó, y se decidió a dormir. No lo culpo, quien podría soportar leer índices económicos en un país que solo conoce la economía informal como motor?
*hace años hubiera dado muchas cosas por tener una libretita como esta, ahora cada que la uso me recuerda que es símbolo de la derrota.
*la tarde que bebí con Adrien Brody.
Pise una mierda,
fresca,
café e hirviente.
la calle sabe a
todas esas
historias negras,
que algún ebrio cuenta,
como la tarde que
el taxista
dejo morir a la chica,
o la imagen del
hombre bañado en
tripas,
mientras vocea
el encabezado.
hay pulque y ron.
todo se cimbra.
los pequeños pies
de una niña
que aun guardo en la cabeza.
y al final los ladridos,
siempre termina todo
en rabia descontro-
lada.
*tu no eras culero y lo peor es que nadie te hizo nada para justificar tu actuar. Creo que en el fondo lo que haces es porque no habías tenido la oportunidad.
*Insomnio
Noches. Días
la niebla está ahí,
se alimenta de lo ruin
de las pesadillas, de
sus gritos. De
pequeñas hormigas
debajo de los parpados.
he perdido al fin,
deje todo en cuanto creí
le pudiera
si quisiera
pero no, nunca. No.
tienes sentido.
o es probable que
sea todo tan cierto.
no puedo dejar de
hacerlo. Tal vez por eso
he dejado de dormir.
*comenzamos a beber.
fumar un poco de hierba,
sin aditivos,
sin remordimientos;
las lentas gotas resbalan
en el vidrio
del departamento.
ha llovido un par de
días seguidos.
las cloacas hieden,
tu coño esta rozado,
los pezones de ambos
dirección techo.
no hablamos. Realmente
no te conozco.
cuando es que conoces bien
a alguien?
cierras el puño y te pegas
en el rostro,
no tan fuerte.
socarronamente ríes,
con el aire de tus
pulmones viciados.
tanto entra, otro sale,
seguimos bailando en
el cuarto. Nos movemos
tan lentos que un caracol
lo supera.
nos reímos. Quién no
ríe?
*sería tan diferente? Y si vuelvo a escapar? Y le abandono como todo en mi vida?
como sería el septiembre de 2016 si Nelly no hubiese respondido a ese mensaje? Qué pasaría con ella si me desaparezco? Realmente me importaría su dolor? O solo sería usado, cómo uno de esos momentos idiotas de irrelevancia para expresar mi dolor, tan falso como mis remordimientos? Es factible que suceda.
* 100 preguntas de mierda llenas.
*Brillaba Aldebarán
su ojo infernal
todo en mi volvía a
recordar el dolor,
siempre aparecía la
nostalgia
con la estrella roja.
sin ninguna relación real.
solo el creer que si
me dejaba respirar-
un día, una noche;
el frio que cuela
en la búsqueda-
desde mi cartón húmedo.
con el olor a infierno que emano.
Aldebarán brillaba,
esperando a que el
cielo se llenara de las otras:
Bellatrix, Castor, Pollux, Betelgeuse.
Sirio. Las jodidas 3 juntas
que me recuerdan la
infancia. La risa la
comida. El calor.
ahora solo hay suelo y
dolor, porque sigo vivo.
sigo respirando. Veo el
cielo. Y el dolor vuelve.
como cada ciclo.
cada que la tierra se
coloca frente a su brillo,
su ojo rojo donde nunca
estaré. Nadie lo hará.
allá ya estamos extintos.
o tal vez ni siquiera hemos
existido. No hay
dolor.
Aldebarán brilla en el
cielo nuevamente.
estamos cerca otra
vez.
*tengo una foto robada con ella, se nota su guapura y su magnetismo. Yo aparezco como ese bufón ebrio que he sido desde hace 10 años. Trágicamente es lo más cerca que nunca estaremos. Mejor así, con su inmaculez intacta. Con un aire que representa ese punto álgido de mi vida.
No, no es glorificar la panocha. Meramente es tener una fijación no sana por una mujer inalcanzable. O al menos creer que lo es, para sentir que en algún momento no me sentí merecedor de algo mejor.
*siempre he creído que a la gente le gustaba beber conmigo para sentirse mejor al respecto consigo mismos.
Igual sólo les gustaba que bebía, hablaba y les daba consejos luego de oírles.
*comencé a encontrar patrones de los puntos donde finiquitaban las hojas. Algunas veces eran mensajes inconclusos. Otras tantas, eran ideas vagas sobre lo que sucedía. La mayor cantidad de veces sólo eran terminaciones nerviosas de la tinta que se desangraba pariendo ideas innecesariamente largas y abstractas.
*la balada del gato negro
Hay multitud de flashes,
ramilletes de luz que
son festivos-
de pie frente a él. Sus gritos
son ahogados por
su propia palpitación,
sabe que no hay nadie
más. Un asunto al terminar.
con pequeñas explosiones
de rabia.
no oigo su voz,
nadie lo hace;
el alcohol nubla
las razones. O tal vez libera
el verdadero espíritu.
de destrucción y
odio. De muerte y desgracia.
alejado de cualquier
síntoma de humanidad,
levanto el madero,
el silbido al descender
lo escuchamos él y yo.
aún su suplica es
rebatida por mi intransi-
gencia.
se arrastra un par de
metros. Lucha por seguir,
no entiende.
que todos ya estamos
muertos.
que su infancia está muerta,
mataste a mi gato;
le escupo.
llora. Le reviento un nuevo
bastonazo que hace crujir su
lomo.
los ojos ámbares me observan,
desde detrás de la
ira malsana-
creo que esta vengado.
*La vida ha sido injusta con ese guey. No importando sus preferencias sexuales, que son muy suyas. Se ha ensañado mandándolo a una familia así, con una abuela así. Con un hijo de puta de hermano así. Y ahora otro hijo de perra le ha matado al gato. Ni el suicidio se le ha dado.
*por qué no puedo derrotar a mi propia versión de fichas negras? Qué estoy haciendo mal?
*tenía una maldita fijación edipica por los senos grandes. Qué bueno que no fue eléctrica, sino me gustarían las mujeres calvas.
*antes, a esta hora estaría inmerso en los recuerdos, ahogado o en vías de estarlo, mientras me sentía miserablemente bien. Hoy estoy a punto de ponerme a jugar una partida de ajedrez virtual. Esperando tener el cerebro suficiente para vencer. No hay alcohol ya. Se fue.
*ella no entiende que lo hago así porque carezco de antecedentes. Y que es muy probable que sea más doloroso y lo tengo yo bien presente para causar más daño.
*La peor versión de lo que he sido. Y puedo envilecerme más. Al tiempo.
*verdades dolorosas. Que abren el camino hacia lo que no se puede decir.
*tal vez hacia el final.
*tenía sentido seguir? No era feliz desde el primer día. Y no lo sería nunca. *tenía 17 cuando llego Camila, bajita, regordeta y muy vivaz. No le gustaba mi forma de tratar a nadie. Me hizo mi primera mamada. No acabe. Nos interrumpió un sujeto 3 filas delante de nuestras butacas. La segunda vez uso mal sus dientes, hablaba mejor de lo que chupaba.
le gustaba morder, tenía el cuello lleno de chupetones. Mi madre la odiaba porque llegaba oliendo a su perfume barato.
La deje una tarde de marzo, encendí el auto y aceleré. No volví la mirada atrás. No conteste sus llamadas. Ni siquiera me intereso su corazón roto. Yo lo hice así. Porque no podía amarle. Nunca lo haría. Y cada segundo me sentía mejor sin ella. Como liberado tras un invierno largo. Como si respirara fresco por vez primera. Mi madre me golpeteo. Tan duro que no pude sentarme durante un mes.
El culo roto a cambio de un corazón destrozado. Bebí para recordarle.
*la última página de una libreta muy larga. Jodidos 8 meses. Un regalo de cumpleaños de mis propios dividendos. Creo que ha sido el mejor en años.
En ella van mentiras y llantos. Menos odio y una acción ruin que culmino los meses que la precedieron.
En un año (o los meses que llevamos) perdí a 3 mujeres, 5 si contamos a las otras. No veo donde terminar. SR septiembre 2016.
SR noviembre 2016En ella van mentiras y llantos. Menos odio y una acción ruin que culmino los meses que la precedieron.
En un año (o los meses que llevamos) perdí a 3 mujeres, 5 si contamos a las otras. No veo donde terminar. SR septiembre 2016.
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