miércoles, 2 de agosto de 2023

Libre de culpa

 -“cada acción tiene consecuencias”… luego esbozó una sonrisa perturbadoramente sexy.
-eso te dijo?
-si…
-quieres decirme, que de cien mil cosas que te podía decir aquella mujer…
-el diablo…
-…el diablo… quieres decirme que de cien mil cosas que te podía decir el diablo, escogió decirte eso?
-pues sí, pero debiste verla. Sonreía como si estuviera fuera de si aquel que llamaba mi amigo.
-no es que desconfié de tus…experiencias, pero quiero creer que sería mejor otra cosa.
-es…no puedo explicarlo.


Su cara reflejaba exactamente aquella contrariedad, José Rodrigo era mi amigo de muchísimos años, quizás más de los que podía contar o imaginar, y lo apreciaba como tal, muchas veces nos habíamos corrido juergas tan largas como demoledoras, habíamos amanecido en lugares tan jodidos que era un milagro que siguiéramos vivos, pero ahora estaba sentado frente a mí, decididamente afectado por aquello que llamaba “experiencia” y que yo tildaba de alucinación. Me había dicho que el diablo lo había estado rondando, pero no quería poseerlo de manera demoniaca, sino que quería perderlo. Mi primera reacción fue de burla, no es que mi amigo fuese un católico o un cristiano ejemplar, al contrario, muchas veces cometía pecados que le era difícil distanciar de lo que él consideraba “moralmente aceptable sin ser malo”. 


-se me paro el miembro, lo juro, con la misma voz que te digo que no pude evitarlo.
-si guey, pero… ¿por qué?
-le agarré una nalga.
-jajajajajajajaj no mames.
-es en serio. Me dijo que cada acción tenía consecuencias y le agarre una nalga. Ella o él, sonrió de manera perversa y me condujo hasta aquel sitio.
-el sitio donde flotó sobre el agua? Como…
-de la misma manera, se reía mientras lo hacía y dijo que era muy sencillo dominar a los hombres, en plural, que nos impresionábamos por cosas tan idiotas como caminar sobre el agua como si fuese un piso sólido.
-bueno, supongamos que es cierto, que paso eso de que haya flotado luego de llevarte a aquel sitio, pero ¿por qué jodidos le agarraste una nalga?
-tú lo hubieras hecho también, cualquier hombre lo hubiera hecho…aun sabiendo que eso acarrearía algo. Fue superior a mis fuerzas, desde que apareció en…
- ¿si?
-te vas a seguir riendo…
-guey, sigo aquí escuchándote ¿qué más te da si me rio o no?
-llevaba un bikini blanco, tan transparente y chico que se desbordaba.
Mi carcajada se debió escuchar a kilómetros a la redonda. Pero lejos de ofuscarse mi amigo, continúo con su relato que por momentos dejaba entrever en sus ojos la chispa de locura que tenía desde hacía casi dos semanas.
-no era nada que haya visto, cualquier mujer que puedo describir me dirías que es mentira. Creo que desde el momento en que apareció por la puerta de la casa me enamore de esa cosa.
- ¿un súcubo quizás?
-se lo pregunté. Me dijo que no, que era mejor porque no me drenaría sexualmente, que únicamente me haría perderme sin que siquiera me tocase.
- ¿no podías conseguirte algo mejor? No me parece justo que tú pierdas todo y ella nada.
- ¿crees que elegí eso? La he acorralado cada que he podido, la he intentado penetrar tantas veces que se ha vuelto un jodido chiste. Su cabello rubio, sus pezones gordos, sus labios vaginales chorreando…y no se me para. ¡Con una jodida! Estoy empalmado ahorita y cuando estoy ahí, no tengo ni la menor energía en el maldito chisme este. Se va todo al carajo.


Lo vi y lo compadecí, porque su locura comenzaba a afectarle, nunca en nuestros casi 20 años de amistad se había referido de esa manera al sexo, asumíamos que el “bien” o “mal” que decíamos cada que nos preguntábamos por como marchaba todo, incluía el sexo. Pero ahora me estaba hablando de impotencia y de querer tener relaciones con una aparición… fuera cierta o no. La broma no me gustaba. Pero le seguía escuchando y sabía que irremediablemente no hacerlo conduciría a una ruptura en nuestra camaradería.


-  ¿Cómo apareció? O ¿por qué apareció mejor dicho? ¿Hiciste una pendejada?
-que carajos voy a hacer, tu sabes que no sé de esas cosas…
-hasta hace 40 minutos no tenía ni puta idea de que supieras de esas cosas.
-pues no, no hice nada, un día simplemente la vi en la calle y no pude evitar seguirle. Su cabello rubio ondeando por aquí, por allá, como si fuera la cosa más inocente del universo. Tu sabes que no soy de esos cabrones que van persiguiendo mujeres en la calle, pero no pude evitarlo, la seguí y casi me atropellan. Ella rio.
- ¿qué? ¿Se rio de que te iban a atropellar?
-sus palabras fueron: “sabía que era un cuerpo sensual, pero casi te atropellan por venir fantaseando conmigo. No deberías verme tanto”. No pude decirle nada, nos fuimos a comer.
-…
-suena a una estúpida cosa inventada, soy el primero en admitirlo, quiero decir, ojalá fuera mejor, ojalá todo empezara conmigo haciendo un pinche pacto para tener un millón de millones o tenerla como caballo, pero no, estaba caminando como cualquier otro pinche día y ella me condujo hacia… bueno, me dijo que lo principal era poner alrededor mío un circulo para que ella me encontrase cada que se le antojara. 


Me rasque la cabeza y nuevamente desee que todo esto fuera una de esas charadas que nos inventábamos cuando estábamos ebrios o drogados, como si fuera una broma de dos viejos lobos de mar que no tienen otra cosa que hacer que establecer un chiste en forma de código. No sé, algo que me dejara ver que no se estaba volviendo loco el cabrón que era mi amigo. 


- ¿te hizo una especie de hechizo?
-no, no sé qué sea, no tengo la menor puta idea que jodidos fue, pero desde esa tarde la veo tan pronto como abro los ojos, tan pronto como despierto ella aparece y me convierte en un pobre estúpido dominado por su cuerpo, por su mente, por sus risas, por su cara. Es la mujer más hermosa que he visto en la condenada vida. Y lo peor es que… no puedo resistir nada.
- ¿te ha pedido hacer cosas malas?
-castigos, siempre castigos. Dice que las elecciones cuestan.
-No chingues…¿has matado a alguien?
-no…no, nada de eso, pero temo que hay cosas que conducen a cosas malas. A cosas insanas, he visto cosas terroríficas. Mi vida se ha vuelto una especie de horror indescriptible.
-lo peor… lo peor, son las pesadillas cuando sueño, sueños tan vividos que despierto gritando, mi mujer ya no duerme conmigo desde entonces…bueno, ni siquiera en la misma casa.
- ¿Sofi se fue?
-Si. Fue luego de un sábado, estaba soñando que… no sé, algo relacionado con una sombra, pero de repente desperté y ella estaba aterrorizada, en un rincón del cuarto, blandiendo un zapato como si fuese un arma. Lloraba y me miraba con odio. No entendía que pasaba hasta que encendí la luz y vi su cara bien, tenía un golpe que comenzaba a hincharse en la frente…
- ¿le pegaste?
-no exactamente, dice que estaba soñando y de repente sintió mi mano en su cabeza, se despertó porque la presión en su pelo era exagerada y…comenzó a gritar, porque vio que mi mano no era como siempre, vamos, ni siquiera puedo decir que haya sido mi mano, dice que parecía más larga de lo normal y que tenía las uñas largas y negras, que la estaba sujetando del pelo y cuando se trató de incorporar y despertarme, la estampe contra la pared. Pero lo peor es que mi brazo estaba en una posición imposible, con una fuerza demencial y no le soltaba. Fue hasta que se quitó con una patada en mi costillar que le solté, desperté 2 minutos después.
-carajo. No la culpo por irse.
-no se fue por eso. Me vio…
- ¿a qué te refieres con que te vio?
-hablando con ella, pero Sofi solo vio una sombra…tan oscura que el miedo la paralizó, no pudo gritar, no pudo correr, se orinó ahí mismo.
-entonces ¿qué hiciste?
-no hice nada, estaba perdido en los ojos de esa mujer.
- ¿el diablo?
-si. No escuche cuando se fue, pero ella me lo dijo, “tu mujer y tu hija se acaban de ir”. Y no tienes ya nada a que aferrarte.
-quiere…
-no. El suicidio es muy sencillo para ella. Quiere un sacrificio a cambio de su sexo.
- o sea que si te ha pedido algo a cambio de coger con ella…
-no… me ha pedido nada, eso es lo endemoniado. Dice que del nivel del sacrificio será mi recompensa…o mi castigo.
-No sé qué decirte viejo, al principio me pareció gracioso, pero ahora me preocupas. ¿Quieres que hablemos con alguien? ¿Quieres que vaya a ver a Sofi?
-ella ya no es ningún problema… pero ni así fue suficiente.
- ¿Qué hiciste cabrón…?
- ¿¡qué!? Nada carajo. No le he puesto una mano encima.
-pues especifica cabrón, dices esas mamadas y luego no quieres que uno reaccione con miedo a lo que te ha pedido hacer.
-no me ha pedido hacer nada.
-bueno, eso… da igual, tienes que buscar ayuda.
-eso hago, quiero que atestigües lo que voy a hacer.
-con una verga…
-no voy a poder vivir después de esto viejo, pero necesito que me guardes en tus escritos, en tu memoria, que alguien más lea esto y entienda que hay entes que pueden perdernos. Quiero que mi sangre sea venerada por dejarla entrar a las mil y una mentes que puedan atestiguar lo que voy a hacer.
-déjate de pendejadas…
-no es ninguna pendejada Manuel, no es ninguna pendejada que te diga que a todas estas personas la vida les brindará la oportunidad de sentir ese escalofrió recorrer su cuerpo, quizás su alma desde que entiendan que lo que han visto es una parte del universo que no pueden comprender, que quizás no estén listos para comprender, pero los estará esperando, porque ahí a donde vamos no hay nada de luz, todo se convierte en la noche eterna. Te veré pronto amigo… atestigua.


En algo si tuvo razón mi amigo, esa mujer es bellísima, la vi solo un fragmento de segundo, quizás un poco más, la reconocí por su sonrisa perlada y su cabello rubio como si no fuese de este mundo, el golpe que me dio Rodrigo para tirarme al suelo me provoco que la viese aún más majestuosa cuando entró por la puerta con una aura tan blanca que me hirió los ojos, es lo último que puedo recordar coherentemente y que no he contado a la policía cuando vinieron, a los medios cuando aparecieron y finalmente a toda mi familia. 7 muertos, todos acuchillados por el vientre, su sangre apestaba por estar mezclada con sus desperdicios, lo peor es escuchar a la gente suplicar por su vida a los dioses que nos ven desde su curul, el llanto al saber que van a morir a manos de un pobre desgraciado que hasta hace 3 meses tenía todo porque luchar. Hoy está encerrado, ni siquiera esa gracia le concedió aquel ente, no murió y es posible que ahí donde esté busque muchas maneras de intentarlo, pero no lo conseguirá y eso lo frustrará más y más y lo perseguirá en esos sueños extraños que han comenzado a tener cierto sentido. No he hablado con él, pero su mirada antes de clavarse el cuchillo en el cuello me dijo todo, me hablo desde el foso en que vivía su cerebro. No sirvió para nada y el sacrificio se trastocó en castigo. 


SR Primavera 2020




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